La depredación en la conocida como milla 201, frente a la zona económica exclusiva de Argentina, está en uno de sus momentos álgidos. En esta época del año, el ejército de buques chinos que cada año van a hacer su campaña deja una estampa de decenas y decenas de unidades operando sin control en un área muy próxima al dominio del país sudamericano, que en el inicio del curso permitió a varios de ellos la entrada a sus aguas para protegerse de un fuerte temporal. Una excepción, lógica, en la continua lucha que mantiene la Prefectura Naval Argentina contra las prácticas irregulares de esta flota. La última, notificada ayer: las autoridades sorprendieron al arrastrero chino Bao Feng pescando en el caladero.