Uno de los testimonios que se esperaban con más expectación en el juicio a la familia Pujol se ha producido este lunes en la Audiencia Nacional. El que fue asesor fiscal de la familia Pujol, Joan Antón Sánchez Carreté, ha señalado que sus servicios fueron requeridos para completar las regulaciones fiscales que el expresidente catalán Jordi Pujol Soley y sus hijos presentaron "deprisa y corriendo" en 2014, año en que se conoció la existencia de la fortuna que ocultaban en Andorra y que el entonces líder de Convergència confesó y justificó en una carta con la herencia de su padre, el abuelo Florenci.