El Último Papelillo: el Carnaval de Cádiz arranca con frialdad y deja un mar de dudas

El Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz 2026 (COAC) ha dado comienzo este domingo, 11 de enero, con una primera sesión de preliminares que ha dejado un sabor de boca agridulce entre los aficionados. A pesar de contar con grupos muy esperados, la función fue calificada por los expertos como “descafeinada” y no logró alcanzar el nivel que se preveía sobre el papel. El análisis de los periodistas José Mary Aguilera y José Juan Ramos en el podcast especializado ‘El Último Papelillo’ de COPE y La Voz de Cádiz apunta a una crítica generalizada: la falta de originalidad y la recurrencia a “lugares comunes”. Según Aguilera, en la sesión inaugural “pronto nos dimos cuenta que todo era lo mismo que el año pasado”, un síntoma de la ausencia de riesgo y evolución tanto en la música como en las letras. Una de las críticas más repetidas fue la falta de sello propio en las agrupaciones. “Echo en falta identidad propia en las agrupaciones”, sentenció José Juan Ramos, quien lamentó que algunas propuestas recordaran en exceso a autores consagrados como Jesús Bienvenido o ‘Carapapa’. Como ejemplo de lo contrario, se recordó el éxito de “Los Calaitas” el año anterior, una comparsa que triunfó precisamente por “no parecerse a nada”. Una de las comparsas que más expectación generaba era “El desguace”, de Chapa, Raúl Cabrera y Javi Bohorquez. Aunque los expertos coinciden en que es “una pedazo de agrupación” que irá a más, su estreno “no enamoró” y dejó “frío” al público del teatro. La sensación general es que el grupo ha querido dar un giro hacia una mayor “garra”, pero se ha desnaturalizado. “Ha querido cambiar de estilo, ha buscado mayor garra, [...] pero claro, se ha quedado a medio camino”, explicó Aguilera. Por su parte, la chirigota “Los Pibes” tampoco terminó de convencer, a pesar de que el tipo costumbrista se considera un acierto. Los analistas señalaron un “repertorio desequilibrado” con altibajos. Se criticó que uno de sus pasodobles, dedicado a Juanma Moreno, cayera en la “demagogia” en lugar de “atinar el tiro”, subrayando la importancia de no buscar el “aplauso fácil”. Además, se apuntó a que el estribillo, muy soso, “ensombrece un buen cuplé”. Otro de los puntos negativos de la noche fue la lentitud del espectáculo, que finalizó pasadas la una y cuarto de la madrugada. Los largos tiempos de espera entre agrupaciones, incluso para aquellas con poco montaje escénico, resultaron injustificados. “No me puede cuadrar que para montar el desguace se tarde lo mismo que para presentar a la última chirigota que iban sentados en una silla”, protestó Ramos. Esta lentitud podría estar relacionada con el conflicto laboral existente con los trabajadores de tramoya del teatro. A pesar de la tónica general, la noche también dejó destellos de calidad, como la música del pasodoble de la chirigota de ‘El Sheriff’, “Los semicurados”, calificada como “una cosa maravillosa”. Ahora, la afición espera que el COAC 2026 remonte el vuelo en las próximas funciones, que continuarán hasta la Gran Final del 13 de febrero.