El 12 de enero de 1981 la cadena ABC emitió el primer episodio de "Dinastía", un estreno planteado como gran evento televisivo. Lo que comenzó como un melodrama familiar sobre los Carrington —una dinastía petrolera instalada en el lujo— terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos culturales más influyentes de los años 80 y en el manual definitivo de lo que luego se llamaría "prime time soap": tramas envenenadas, poder, glamour, traiciones y un armario capaz de contar una historia por sí solo.