Mercadona ha decidido actualizar un clásico de su surtido dulce con un cambio que no va de sabores ni de recetas, sino de cómo se consume en casa. Sus conocidas palmeritas de hojaldre estrenan un nuevo envase por porciones, un rediseño pensado para resolver uno de los problemas más habituales en este tipo de productos: abrir el paquete entero cuando solo se van a comer unas pocas. El nuevo formato divide las 24 palmeritas en porciones individuales de cuatro unidades, de manera que el cliente puede abrir únicamente la cantidad necesaria y mantener el resto cerrado hasta el siguiente consumo. Un gesto aparentemente simple que apunta directamente a mejorar la conservación y a ordenar el consumo diario, especialmente en hogares donde estos productos se reparten en distintos momentos del día. Un envase pensado para abrir solo lo justo El cambio responde a una idea clara: adaptar el producto a los hábitos reales del consumidor. Frente a los envases tradicionales, que obligan a exponer todo el contenido al aire una vez abiertos, este nuevo diseño permite dosificar sin renunciar a la textura y a las características del producto. Desde la compañía explican que la innovación busca mejorar la calidad final de las palmeritas no alterando su composición, sino protegiéndolas mejor una vez el producto llega al hogar. El resultado es un envase más funcional tanto para consumir en casa como para llevar fuera, algo cada vez más habitual en rutinas laborales y escolares. Una inversión industrial detrás del cambio El nuevo formato no es solo un rediseño de packaging. Ha requerido una inversión de 1,2 millones de euros por parte de Dulmatesa, el proveedor especialista responsable de fabricar estas palmeritas para Mercadona desde sus inicios. Aunque la empresa tiene su sede en Málaga, el desarrollo del nuevo envase y su puesta en marcha se han realizado en instalaciones de Valencia, donde se ha activado una nueva línea de producción adaptada a este sistema por porciones. Un ejemplo de cómo los cambios en el lineal también implican ajustes industriales y procesos específicos en fábrica. El formato por porciones, clave en la estrategia de consumo Este movimiento se enmarca en una línea más amplia de Mercadona: ajustar formatos, información y composición a los nuevos hábitos alimentarios. La compañía viene impulsando envases que faciliten el control de cantidades, una lectura más clara del etiquetado nutricional y un uso más flexible de los productos. En ese contexto, el formato por porciones se presenta como una solución práctica para quienes buscan organizar mejor su consumo, reducir el desperdicio y adaptar lo que compran a distintos momentos del día, dentro y fuera del hogar. Más allá del envase: etiquetado y hábitos La introducción de este nuevo formato convive con otras líneas de trabajo de la cadena, como la revisión de la composición de productos junto a proveedores, la mejora del etiquetado nutricional para facilitar su lectura o la inclusión de información útil sobre distintas formas de preparación (plancha, horno, vapor o freidora de aire, entre otras). En...