Casi el 83% de los docentes no universitarios que imparten clase en España aseguran que el clima en las aulas es “conflictivo o complicado”. Un porcentaje similar percibe un incremento de las agresiones verbales por parte del alumnado, que, a veces, llegan a ser físicas, situaciones extremas pero “cada vez más habituales”. Las provocaciones y las impertinencias no son solo de los alumnos. El 76% de los profesores aseguran que las familias de los chavales también les faltan el respeto y tienen actitudes hostiles con ellos.