Desde el pasado 1 de enero de 2026, el escenario de la seguridad vial en España ha experimentado una transformación definitiva con la obligatoriedad de la baliza V-16 conectada. Este dispositivo, que sustituye de forma permanente a los clásicos triángulos de preseñalización, ha generado una intensa controversia debido a las recientes aclaraciones de la Dirección General de Tráfico. El organismo ha confirmado que estas balizas requieren un seguimiento constante y una validación de su correcto funcionamiento, incluyendo procesos de revisión que aseguren que la conectividad con la plataforma DGT 3.0 permanece activa y operativa en todo momento.