Agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo la mayor aprehensión de cocaína en alta mar de la historia del cuerpo, según ha informado la propia agencia. En la operación, denominada Marea Blanca, se ha interceptado un buque mercante que ocultaba 9.994 kilogramos de cocaína entre un cargamento de sal y se ha detenido a sus trece tripulantes. El buque fue abordado la pasada semana por el Grupo Especial de Operaciones (GEO) cuando navegaba por el océano Atlántico con destino a Europa procedente de Brasil. La investigación ha contado con la colaboración de organismos internacionales como la DEA de Estados Unidos, la NCA británica y la Policía Federal de Brasil. La operación presentó grandes complicaciones, ya que, una vez abordada la embarcación, fue necesario el apoyo de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR). El buque mercante se quedó sin combustible y permaneció al pairo en el agua durante casi 12 horas, por lo que precisó ser remolcado hasta el archipiélago canario. Gracias a esta labor conjunta, los agentes localizaron los casi 10.000 kilos de cocaína, distribuidos en 294 fardos que se encontraban ocultos entre el cargamento de toneladas de sal. Durante la intervención también se ha intervenido un arma de fuego corta que era utilizada para custodiar y proteger el alijo. Esta operación supone la mayor incautación de cocaína en alta mar realizada por la Policía Nacional en toda su historia. No se realizaba una operación en el mar de estas dimensiones desde el año 1999, cuando se intervino el buque Tammsaare con 7.500 kilos de cocaína. Se trata de un golpe contundente a las redes criminales dedicadas al tráfico marítimo de cocaína.