Un conductor se niega a someterse al control de alcoholemia y acaba agrediendo a un guardia civil en Orellana la Vieja

La asociación Independientes de la Guardia Civil (IGC) denuncia públicamente una nueva agresión sufrida por un guardia civil durante el ejercicio de sus funciones, un hecho que vuelve a poner de manifiesto la creciente violencia contra los agentes y la grave dispersión y falta de plantilla que padecen las unidades de la Guardia Civil en gran parte del territorio nacional. Los hechos ocurrieron en la noche del 11 de enero de 2026, cuando una pareja de motoristas del Destacamento de Tráfico de Don Benito fue comisionada por la Central Operativa de Tráfico (COTA) para atender un incidente vial en la localidad de Orellana la Vieja. La intervención se produjo tras las alertas de varios vecinos, que informaron de la conducción temeraria de un varón que, presuntamente, llegó a subirse a la acera con su vehículo, poniendo en grave peligro a varios niños de corta edad. Una vez localizado e identificado el conductor, los agentes le instaron a someterse a las pruebas de alcoholemia, drogas y sustancias estupefacientes, a lo que el individuo se negó de forma rotunda. Ante esta negativa, se instruyeron diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial. De manera repentina, el implicado agredió a uno de los agentes, propinándole un fuerte golpe en la boca, lo que derivó en un posterior forcejeo hasta que los guardias civiles lograron reducirlo y proceder a su detención. Durante la actuación, el individuo ofreció resistencia activa, hechos que podrían constituir un delito de atentado contra agentes de la autoridad. Posteriormente, fue trasladado al Puesto de la Guardia Civil de Villanueva de la Serena. Como consecuencia de la agresión, ambos agentes tuvieron que ser atendidos en el Hospital Don Benito–Villanueva de la Serena para la valoración de posibles lesiones, causando baja para el servicio uno de ellos. Fernández ha subrayado además que estos hechos se producen en un contexto de insuficiencia de efectivos y dispersión de patrullas, lo que dificulta una respuesta rápida y segura ante incidentes graves, poniendo en riesgo tanto a los agentes como a la ciudadanía. Precisamente, el vicepresidente y portavoz de IGC acudirá el próximo jueves 14 de enero al Parlamento Europeo, en Bruselas, donde mantendrá reuniones con el Partido Popular Europeo para analizar la propuesta destinada a impulsar una directiva europea de protección de la actividad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que incluya su catalogación como profesión de riesgo en el ámbito de la Unión Europea.