Cuando los peores presagios se empezaban a hacer realidad, ahí apareció Samu Vázquez. Corría el minuto 88 y el Murcia mandaba en el marcador por 1-0 haciendo que las esperanzas herculanas empezaran a desfallecer. La sensación que se palpaba era que la enésima derrota a domicilio estaba al caer hasta que apareció la figura del lateral albaceteño. Fruto de la insistencia, el Hércules se encontró con una falta propicia e idónea para un especialista a balón parado.