Las residencias de Cáritas, del Obispado y de los Hermanos de la Cruz Blanca se han convertido en la alternativa habitacional para los 50 vecinos desalojados de la plaza de Santa Clara en Huesca. Su estancia en los hoteles de la ciudad ha finalizado y ahora se alojan de forma estable en estas instalaciones tras el desalojo de sus viviendas a finales de noviembre por riesgo de colapso. Los afectados han mostrado su alivio por tener una solución residencial fija. Isabel Ramos, secretaria general de Cáritas, ha señalado que, tras reunirse con ellos y enseñarles los espacios, "todos están contentos y muy agradecidos por poder contar con un lugar fijo en el que residir, ya que agradecen poder estar ya en un único lugar hasta que puedan regresar a sus casas". La distribución de los vecinos se ha realizado según su perfil. Ramos ha explicado que en la residencia de Carmelitas de Cáritas se han alojado principalmente familias, incluyendo "matrimonios sin hijos y dos familias con hijos", mientras que en la residencia de sacerdotes el perfil es más individual. La residencia de Carmelitas ya sirvió en el pasado para acoger a refugiados de Ucrania. Un total de 14 personas han sido alojadas en la Residencia de las Carmelitas, 8 en la Residencia de sacerdotes del Obispado, 27 en Cruz Blanca y otras dos continúan en la residencia Ciudad de Huesca. La concejal de Servicios Sociales, Marta Escartín, ha asegurado que "todos los realojos, que están garantizados hasta que puedan regresar a sus domicilios, se han realizado de manera consensuada y las personas han mostrado su conformidad". Para asegurar la manutención, el Ayuntamiento de Huesca ha habilitado el uso de las cocinas municipales para desayunos, comidas y cenas. Además, el Banco de Alimentos colabora proporcionando lotes de alimentos a cada familia con una periodicidad quincenal. Los Servicios Sociales municipales continuarán con el seguimiento individualizado de los afectados, ayudándoles a buscar soluciones más estables. También se han publicado las bases para las ayudas directas del Gobierno de Aragón, y se ofrecerá apoyo para solicitarlas desde la Ventanilla Única de atención a los vecinos. Mientras tanto, los propietarios de las viviendas conocerán esta misma semana el coste de la reforma estructural de los edificios, según ha informado una de las afectadas. Los vecinos mantienen la esperanza de poder regresar a sus casas cuanto antes.