Un exentrenador de básquet de L'Hospitalet se enfrenta a 43 años de cárcel por abusar de jugadoras menores

La Audiencia Provincial de Barcelona inicia el próximo miércoles el juicio contra un exentrenador de baloncesto de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), para quien la Fiscalía solicita una pena de 43 años y medio de prisión. El hombre está acusado de cometer presuntamente cuatro delitos de agresión sexual contra tres jugadoras menores de edad durante la temporada en que estuvo al frente del equipo. Los hechos que se juzgan ocurrieron durante la temporada 2017-2018, cuando el procesado, que entonces tenía 20 años, era el entrenador principal de un equipo de baloncesto femenino. Las víctimas, que formaban parte de su equipo en la sección de baloncesto de la entidad Centre Catòlic de L'Hospitalet, tenían 14 y 15 años en el momento de las presuntas agresiones. Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el técnico actuó "prevaliéndose de la posición de superioridad que le otorgaba su posición de entrenador". El fiscal sostiene que el acusado se aprovechó de la relación de confianza y autoridad que mantenía con las adolescentes para cometer los abusos, siendo plenamente consciente de la edad de las jugadoras. Este abuso de poder es un elemento central en la causa, ya que la relación entre un entrenador y sus deportistas, especialmente cuando estos son menores, implica un desequilibrio de autoridad que el procesado habría utilizado para sus propios fines. La acusación detalla cómo el entrenador fue construyendo un vínculo de confianza con las menores para facilitar los encuentros que derivaron en las presuntas agresiones. El fiscal detalla varios episodios. En uno de ellos, el procesado presuntamente concertó un encuentro en su propio domicilio con una de las jugadoras, de tan solo 14 años, donde se habría producido la primera agresión sexual. Este patrón de invitar a las menores a su espacio personal se repitió, según la investigación. Otro de los sucesos más graves tuvo lugar durante un torneo de baloncesto celebrado en Coma-ruga (Tarragona) durante la Semana Santa de 2018. En este contexto, el entrenador invitó a una de las jugadoras a su habitación de hotel. Allí, presuntamente, le ofreció alcohol hasta que la menor quedó en un estado de semiinconsciencia, situación que el acusado habría aprovechado para agredirla sexualmente. Posteriormente, durante el verano de ese mismo año, el procesado continuó con su presunto patrón delictivo. Tras ganarse la confianza de otra de las jugadoras, de 15 años, le propuso acudir a su domicilio. La adolescente aceptó y, según la Fiscalía, fue agredida sexualmente en dos ocasiones distintas en la vivienda del entrenador. Por estos hechos, la Fiscalía lo acusa formalmente de cuatro delitos de agresión sexual a menor de 16 años. La pena total solicitada asciende a 43 años y medio de prisión. Además de la pena de cárcel, el Ministerio Público pide que se le imponga una inhabilitación especial que le impida ejercer cualquier profesión, oficio o actividad que implique un contacto regular y directo con menores de edad, como medida de protección. En concepto de responsabilidad civil, la acusación reclama que el exentrenador indemnice a las tres víctimas con un total de 24.000 euros por los daños morales sufridos. El escrito de la Fiscalía contempla también la figura del responsable civil subsidiario, que en este caso recae sobre el Centre Catòlic de L'Hospitalet. Esto significa que, si el acusado no abona la cantidad fijada en una hipotética sentencia condenatoria, la entidad deportiva deberá asumir el pago de la indemnización a las jóvenes.