Una fotógrafa de Palencia aspira a tres Premios Goya

La fotógrafa palentina Verónica Muniosguren ha sido nominada a tres categorías en los prestigiosos Premios Goya de Fotografía y Vídeo Profesional. Este reconocimiento la posiciona en uno de los certámenes más relevantes a nivel internacional tras años consolidada como un referente en tierras palentinas. Es la primera vez que se presenta al certamen y ha confesado su sorpresa: "No me lo creía, la verdad". Sus obras nominadas abarcan tres áreas distintas. En la categoría de boda, compite con una emotiva imagen del hijo de la novia jugando con el velo. Para la categoría de comunión, presenta un retrato mucho más actual que rompe con lo clásico, y en la categoría infantil, una tierna fotografía de una madre dando el pecho a sus dos pequeños. Muniosguren se ha dado cuenta de que el nexo común de sus obras es la presencia de niños, un colectivo con el que le encanta trabajar. "Yo siempre digo que trabajar, por ejemplo, una boda con una pareja que tiene niños, a mí me encanta", afirma. Según la fotógrafa, "los niños dan momentos muy reales, dan momentos muy espontáneos", y ella siempre está "al acecho un poco de esos momentos naturales". Esta búsqueda de la naturalidad es una constante en su trabajo y se refleja especialmente en la fotografía de comunión, un género que, en su opinión, está en plena evolución. Verónica Muniosguren cree que, por suerte, "la cosa, pues, va evolucionando". Explica que la foto de comunión ya no es la "típica en la que pones a la niña en un reclinatorio con las manitas cruzadas". Aunque reconoce el trasfondo religioso, señala que también se ha convertido en un "acto social", en un "acto de festejar". Esto permite otro tipo de fotografía donde capta a los niños "jugando, divirtiéndose, siendo niños como son, y no tan de pose ni tan estático como se hacía hace años". La triple nominación en un certamen de prestigio internacional ha provocado una oleada de apoyo en su tierra. "Estoy notando que Palencia se ha volcado, todo el mundo me da la enhorabuena", comenta. Con humildad, aclara a menudo: "a ver, que solo estoy nominada, que ya es mucho, y estoy supercontenta y superorgullosa, pero que todavía no he ganado nada". Un posible galardón supondría "un chute de autoestima, un 'venga, niña, que lo estás haciendo bien, tira allá, sigue ahí'", en sus propias palabras. Pase lo que pase, este reconocimiento ya es un premio a una trayectoria dedicada a capturar la humanidad con su cámara. La gala de entrega de premios se celebrará el próximo 7 de febrero en Zaragoza, en el salón de actos del Patio de la Infanta de la Fundación Ibercaja.