Una vez más, el centro de Madrid, entre el Ministerio de Exteriores y el Palacio Real, se ha visto sorprendido este lunes con la irrupción de unas curiosas caravanas compuestas de elegantes vehículos y la Guardia Real a caballo. Es la ceremonia habitual que protagonizan los nuevos embajadores en España antes de presentar sus credenciales ante el Rey. Es un ritual que se hace desde el siglo XVIII. Se suele esperar varios meses para agrupar a seis o siete países y esta vez les ha tocado a los representantes de Ucrania, Finlandia, El Salvador, India, Emiratos Árabes Unidos, Líbano y Hungría.