Miles de camiones "secuestrados" en la frontera y 5 millones de toneladas de mercancía sin distribuir por las movilizaciones agrarias

La frontera con Francia ha vivido una mañana de lunes con retenciones kilométricas. Tras la apertura del paso en la AP-8 en Biriatou por parte del Gobierno vasco, miles de camiones retenidos desde el viernes han comenzado a circular, provocando una congestión de más de 10 kilómetros. Los transportistas, que han estado bloqueados por las protestas de los agricultores franceses, se enfrentan ahora a una lenta vuelta a la normalidad. El malestar en el sector del transporte por carretera es profundo. Juan José Gil, secretario general de Fenadismer, ha denunciado las condiciones infrahumanas sufridas por los conductores, bloqueados desde el viernes en los arcenes con bajas temperaturas. "Respetando el derecho que tienen los agricultores a manifestarse, esto no puede ser a costa de mantener rehenes a los transportistas", ha declarado Gil, que cifra en 40.000 los camiones "secuestrados" en ambas fronteras con Francia, en Euskadi y Cataluña, ante la pasividad de los Gobiernos español, catalán y vasco. Las patronales del transporte por carretera alertan del grave impacto económico. Según Juan José Gil, tener un vehículo inmovilizado supone un coste diario de entre 600 y 800 euros. "Calculamos que en la última semana se han dejado de transportar aproximadamente unos 5 millones de toneladas al resto de Europa, como consecuencia de estas movilizaciones", ha afirmado en Cope Euskadi, subrayando que las pérdidas son millonarias y afectan a toda la economía española. Mientras tanto, en Álava, los agricultores han tenido que modificar sus planes. La Ertzaintza ha impedido este lunes el acceso de una caravana de tractores a la autovía A-1 por motivos de seguridad, a la altura de San Román de Millán. Como respuesta, medio centenar de tractores han trasladado su protesta a los polígonos industriales y carreteras secundarias cercanas. Raúl Beitia, de la asociación de agricultores independientes de Álava y Treviño integrados en ATACA, ha explicado en Cope Euskadi que, aunque solicitaron el permiso a tiempo, no recibieron una resolución oficial por escrito. "Tampoco hemos querido forzar, porque sabemos lo que puede pasar, nos han dicho que van a ir con contundencia", ha señalado Beitia, quien espera la notificación para poder recurrirla. Beitia ha querido dejar claro que su objetivo no era perjudicar a nadie. "No era nuestra intención para nada atascar, para nada perjudicar, para nada obstaculizar el tráfico, ni a los camiones, que sabemos que llevan días parados", ha asegurado. La intención, según comunicaron por escrito a la Subdelegación del Gobierno de Álava y a la comisaría de la Ertzaintza de Lakua, era circular por la autovía y aparcar en un arcén para visibilizar sus reivindicaciones sin interrumpir el tráfico. Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España, Fenadismer, advierten que su paciencia se agota. La organización de transportistas ha anunciado que si durante esta semana no se garantiza el derecho fundamental a la libre circulación, exigirán "responsabilidades judiciales, tanto a los convocantes como a los gobiernos, estatal, catalán y vasco, en caso de inacción y complicidad por su parte". El conflicto parece lejos de terminar. Los sindicatos ganaderos ya han convocado nuevas protestas para el próximo día 15 en la AP-8, en Irún. Sus reclamaciones se centran en el rechazo al acuerdo comercial de la UE con Mercosur y en el malestar ante la gestión europea de la dermatosis nodular. Los sindicatos ganaderos exigen la vacunación preventiva en todas las comunidades autónomas para evitar los casos positivos ya que implican el sacrificio de toda la explotación.