"Formar una familia ya no es una prioridad": el dato que alerta de las dificultades de los jóvenes en España

Formar una familia en España es cada vez más difícil. Así lo confirma el último barómetro de The Family Watch, que tras quince años analizando la realidad social del país, concluye que el 80 % de los encuestados percibe más dificultades para crear un núcleo familiar que en generaciones anteriores. La presidenta de la entidad, Mª José Olesti, señala que las causas son multifactoriales: desde la emancipación tardía y la inestabilidad laboral hasta el miedo al compromiso y, sobre todo, los "gravísimos problemas para acceder a una vivienda". Uno de los datos más alarmantes del informe es que el 50 % de los jóvenes de hasta 45 años no contempla formar una familia en los próximos cinco años. Esta tendencia es especialmente acusada en la franja de 18 a 29 años, para quienes este proyecto vital "no está entre sus prioridades". Según explica Olestí en el programa 'Ecclesia al día' de TRECE, otros objetivos pasan por delante, como "viajar, conocer otras culturas o mejorar en el ámbito profesional", lo que relega la idea de tener una familia a un último lugar. La perspectiva económica es, sin duda, uno de los mayores frenos. La presidenta de The Family Watch destaca que la inestabilidad económica y laboral impacta de manera muy negativa en los hogares. A esto se suma la crisis de la vivienda, un problema generalizado en grandes ciudades como Madrid y que se extiende a otras zonas como Tenerife, con precios de alquiler que hace dos años eran "totalmente impensables". Como novedad, el barómetro de este año también recoge cómo la inestabilidad política y la corrupción producen "desasosiego" y "malestar" en las familias. El estudio también pone el foco en el impacto del mundo tecnológico y las redes sociales en la salud mental. En este sentido, Olestí señala una paradoja: aunque a las familias les preocupa el acceso temprano a los dispositivos, muchas reconocen darles a sus hijos su primer móvil con 12 años o incluso antes. Sin embargo, emerge un "brote verde", ya que poco a poco "va calando el mensaje de que el móvil, como señalan los expertos, cuanto más tarde mejor", situando la edad ideal en torno a los 16 años. Por primera vez, el barómetro ha introducido una pregunta sobre la percepción de la discriminación a las personas mayores. El resultado es contundente: la mitad de los españoles cree que este colectivo "está siendo discriminado". Esta percepción, conocida como edadismo, es compartida tanto por quienes tienen personas mayores dependientes a su cargo como por quienes no, lo que evidencia un problema social extendido que se manifiesta en conductas, estereotipos y sentimientos. Ante este panorama, Olestí reivindica que, si bien las familias son a menudo la causa de los problemas sociales, "también son la vía a través de la cual se solucionan". Por ello, insiste en la necesidad de adoptar más medidas de apoyo, potenciar una cultura del cuidado hacia los mayores y promover la longevidad positiva y el envejecimiento activo. Estas medidas son clave para afrontar retos crecientes como la soledad no deseada, agravada por un modelo de familias cada vez más cortas.