Carlos Meix, nutricionista: "Tras los excesos navideños puedes coger 2 o 3 kilos, pero a los 15 días realmente habrás subido como mucho medio, el resto era hinchazón"

Con el inicio de enero, llega para muchos el propósito de compensar los excesos de la Navidad. Las consultas de nutrición se disparan y la intención de comer mejor se convierte en un clásico de Año Nuevo. Para abordar esta realidad, el nutricionista Carlos Meix, especialista en cambios de hábito, ofrece una perspectiva profesional sobre cómo ganar salud de una manera realista y sin castigos. El nutricionista confirma que el 'efecto enero' es una realidad en su consulta de Santander, que ya agenda nuevos pacientes tras las fiestas. Sin embargo, advierte sobre la importancia de un enfoque a largo plazo. "Tiene que ser algo enfocado en el largo plazo, y habrá rachas que serán más fáciles de llevar y rachas en las que hay que soltar un poquito, por ejemplo, en vacaciones", señala Meix. La principal preocupación de quienes acuden a su consulta es el peso, pero Meix  aclara que el aumento registrado en la báscula tras las fiestas no suele corresponderse con un incremento real de grasa. Lo lógico, explica, es estar hinchados por la comida menos saludable, el alcohol o los desajustes de horarios. Esas subidas de "dos o tres kilos" en pocos días se reducen a apenas medio kilo de grasa real, ya que el resto es inflamación. "A nivel graso es muy difícil coger 2 kilos de grasa, pero muy difícil. Te diría que lo tiene que hacer alguien aposta", afirma. Para retomar una alimentación saludable, la recomendación de Carlos Meix es clara: volver a lo que se estaba haciendo antes, si funcionaba. Esto incluye moverse más, con metas como los 10.000 pasos al día, retomar el deporte que a uno le guste y, sobre todo, introducir de nuevo alimentos como la verdura y las legumbres, además de reducir o evitar el alcohol. El experto también desmonta el mito de los alimentos detox. Desde su punto de vista, el enfoque debería ser el contrario. Más que buscar alimentos depurativos, lo verdaderamente beneficioso es "intentar no meter comidas que nos perjudiquen a medio o largo plazo". Reducir el alcohol y volver a consumir verdura, alimentos que suelen arrinconarse en Navidad, tiene un impacto mucho más positivo. En el contexto de las prisas por perder peso, han ganado popularidad fármacos como la semaglutida, comercializada como Ozempic. Carlos Meix se muestra tajante y descarta por completo su uso generalizado. Considera que podría tener utilidad solo en casos muy concretos, como un "empuje inicial" para personas con obesidad elevada y dificultades de movilidad. Sin embargo, para una persona que busca perder "4 o 5 kilos", el nutricionista lo considera "una salvajada", sobre todo sin haber analizado previamente sus hábitos. Además, alerta sobre el efecto rebote: "En cuanto lo dejen es que lo van a volver a recuperar". Sobre sus efectos secundarios, Meix menciona haber escuchado que algunos estudios apuntan a una posible relación con la ceguera. La clave del éxito, según Carlos Meix, es no buscar resultados rápidos y encontrar una motivación más allá de la apariencia. "La gente quiere esos resultados rápidos, un objetivo solo físico no suele ser lo suficientemente fuerte, y si lo cambiásemos y lo enfocásemos de cara a la salud, yo creo que sería mucho más fácil mantenerlo a largo plazo", explica basándose en su propia experiencia. Finalmente, el especialista critica las dietas restrictivas por no ser sostenibles. Lanza una pregunta clave para que cualquiera pueda evaluar un plan: "si no es algo que se pueda mantener a 5 años vista, no merece la pena hacerlo en una semana". Para Meix, la clave no es prohibir alimentos como la pizza, sino encontrar un equilibrio sostenible que permita avanzar hacia los objetivos de pérdida de grasa sin renunciar a todo.