Nos enseñaron a imaginar el Sistema Solar como una fila ordenada de planetas. El problema es que en la vida real nunca se comportó así

Desde chicos aprendemos los planetas como si fueran casas en una calle. Pero cuando se analiza cómo se mueven de verdad, esa imagen se rompe por completo. El sistema solar no es ordenado, no es estático y no funciona como creemos.