El Barcelona ganó la Supercopa de España después de derrotar 3-2 al Real Madrid con goles de Raphinha (2) y Lewandowski; Vinicius y Gonzalo marcaron para los de Xabi Alonso. El trofeo lo acabó levantando Araujo, al que De Jong le dejó el brazalete después de superar sus problemas. La primera parte estuvo dominada casi por completo por el Barcelona, que tuvo una posesión de 75% de pelota y que se adelantó gracias a un disparo cruzado de Raphinha, que logró marcar después de un fallo claro pocos minutos antes ante Courtois. Cuando parecía que el partido se iba a ir con el 1-0 al descanso, Vinicius cogió un balón en el centro del campo, corrió por banda izquierda hacia el área, hizo un caño espectacular a Koundé, recortó y marcó el 1-1. Un golazo del brasileño. Pero en el descuento, un buen pase entre líneas de Pedri hacia Lewandowski dejó al polaco solo y picó la pelota en la salida de Courtois para volver a poner por delante. Y todavía habría una sorpresa más cuando un córner sacado por el Real Madrid en el 50' lo cabeceaba Huijsen y Raphinha evitaba el gol bajo el larguero y el rechace le caía a Gonzalo, que cayéndose lograba rematar y poner el 2-2 con el que se iban al vestuario. La segunda parte estuvo mucho más igualada, hasta que Raphinha, con un tiro desde la frontal que tocó en Asencio y desvió la pelota, logró poner el 3-2 que ya sería definitivo. Antes del final vimos la entrada de Mbappé en el minuto 70, una tarjeta roja a De Jong por una fuerte entrada sobre el francés y tres claras ocasiones de gol: una de Rashford que falló en el mano a mano ante Courtois, una de Carreras, que tiró muy flojo a las manos de Joan García cuando estaba totalmente solo cerca del área pequeña, y un cabezazo de Asencio cerca del final que también detuvo el portero azulgrana. El Barcelona acababa ganando su 16ª Supercopa de España tras derrotar 3-2 al Real Madrid y lograr reeditar el título que ya se llevó el año pasado. Raphinha fue nombrado mejor jugador del partido y Hansi Flick alcanzaba su octava victoria en ocho finales disputadas. Gonzalo Miró, comentarista de El Tertulión de los domingos, habló del sistema defensivo del Real Madrid contra el Barcelona: "Yo, cuando el equipo juega encerrado atrás para jugar a la contra como ha hecho hoy el Madrid, como un equipo pequeño y como muchas veces critico que hace el Atlético de Madrid, voy a decir lo mismo. Hay partidos que son justificables a partir del resultado. Si ganas, bueno, vale. Si no ganas, no hay por dónde cogerlo. De ninguna manera".