El Real Mallorca intenta que se calmen las aguas después de que las últimas horas hayan sido calientes debido a la derrota ante el Rayo Vallecano (2-1), pero en especial por el recibimiento de un grupo de aficionados a la llegada del equipo a Son Moix, con una situación tensa contra algunos futbolistas, en especial con Johan Mojica, que se bajó de su vehículo para intercambiar impresiones con algunos de los hinchas que se acercaron a puerta 0 del estadio. Tras esto, el equipo se ha ejercitado con normalidad en Son Bibiloni, donde todavía se respiraba cierta tensión contenida.