La flota clama contra los nuevos controles : «Es el puntillazo final. Quieren quitarnos de en medio»

La flota gallega ha tenido que volver salir a la calle para recordarle a la Unión Europea su singularidad. En esta ocasión, por las nuevas aplicaciones del Reglamento de Control de la Pesca en capturas y llegadas a puerto para las embarcaciones de a partir de doce metros de eslora y que tachan de «inasumibles, aun queriendo». El temor es mayor porque el cronograma es que estos puntillosos controles alcancen a todo tipo de barcos en 2030, incluso al marisqueo a pie.