Malas noticias para Adrián Gordillo, 'El Mecos' , que hace unos meses pasaba ya por el plató de 'El tiempo justo' (Telecinco) para confesar la difícil situación que atraviesa en lo personal y lo profesional. «No tengo ni para comer», decía entonces en la entrevista que concedía a Joaquín Prat . Regresa ahora a los titulares de este programa por otro motivo muy distinto que además podría acarrearle más de un dolor de cabeza… Y es que Adrián Gordillo y su hermano, Rafael, fueron grabados por las cámaras de seguridad de un taller situado en Humanes, en Madrid. En las imágenes, que han sido compartidas durante la emisión de ' El tiempo justo ', se ve a estas dos personas –«se les reconoce perfectamente, ha dicho el presentador– entrando a los vehículos y causando algunos daños y destrozos. Alfonso Egea, periodista del equipo de Joaquín Prat, ha sido contundente: «Ellos dan una versión alternativa, parece que están dando palos a los coches y fue que al salir de un club de ocio nocturno. El dueño los descubrió y lo ha denunciado». Otro de los periodistas del equipo de Egea ha podido hablar con Adrián Gordillo que ha tratado de arrojar luz sobre esto que habría ocurrido. Le ha preguntado por los daños ocasionados a automóviles por valor de 4.400 euros, «con lunas rotas, entre otras cosas. El actor rompió el Cristal y bueno, esta es su versión de lo sucedido». Lo que dice el que fuera ' El Mecos ' es que él «no saqueé ninguno. Bueno, yo uno y mi hermano el resto. Todo fue porque a mi hermano le timaron con su BMW y le dejó a deber 4.000 euros». «Es como tomar la justicia por tu mano», ha añadido el actor. El periodista ha tratado de conocer más al detalle su versión de los hechos. «No hicimos nada», repetía en respuesta a que el reportero le informaba de la existencia de «un atestado policial». «Abrimos los coches a ver si había algo pero es que no había nada. Estaban desguazados. Es un taller del pibe este y no le sacamos nada. Los tenía abierto y como nos había dejado 4.000 euros a deber…». Ha sentenciado: «No somos ladrones. Veníamos de juerga». El propietario del local tardó así poco en reconocer a Adrián y a Rafael , pues habían sido clientes suyos. El periodista especialista en el corazón, Sergio Garrido, ha apuntado que ya le había llegado esa información hace unos días.