La movilidad en la provincia de Málaga ha chocado de frente con una realidad administrativa que explica el calvario diario de miles de conductores . Una respuesta parlamentaria ha confirmado que no existe ninguna herramienta específica para evitar el colapso de la A-7 cuando un vehículo de gran tonelaje sufre una avería. Esta carencia de gestión ha derivado en episodios de bloqueo absoluto, llegando a confirmar el propio Ministerio retenciones de hasta diez horas en una sola jornada en la provincia. En el escrito, que ha causado indignación en el Partido Popular, el Ejecutivo de Pedro Sánchez reconoce abiertamente que «no existe ni ha existido con anterioridad ningún protocolo específico » para la retirada urgente de camiones o vehículos pesados. La confesión oficial llega tras las preguntas registradas en el Congreso por los diputados malagueños del PP, Elías Bendodo, Mario Cortés, Cristóbal Garre, Gema Pérez e Isabel Gema Pérez, quienes exigieron explicaciones tras un otoño marcado por el caos circulatorio . La respuesta gubernamental pone cifras oficiales al desastre : solo el pasado 5 de noviembre de 2025, el tramo de la autovía entre la Axarquía y la capital sufrió retenciones ininterrumpidas desde las 6:41 de la mañana hasta las 16:12 de la tarde. Fueron casi diez horas de parálisis que dejaron a miles de ciudadanos atrapados en una ratonera , y que el Gobierno justifica alegando que la retirada inmediata no siempre es viable por la naturaleza del vehículo. Lo que más ha soliviantado a la oposición no es solo el reconocimiento del problema, sino la operativa descrita por el Estado para afrontarlo en una de las carreteras con mayor densidad de tráfico de España. En el documento remitido a la Cámara Baja, el Gobierno detalla que la actuación se rige exclusivamente por la Ley de Tráfico y el Reglamento General de Circulación. Además, admite que, en los casos en los que el vehículo no puede ser apartado al arcén de inmediato, su retirada «se gestiona con máxima celeridad a través de su seguro obligatorio ». De este modo, el Ejecutivo central descarga la responsabilidad de liberar una arteria vital para la economía andaluza en los tiempos de respuesta de las compañías privadas . El propio texto oficial asume que la eficacia del auxilio en carretera « depende de la disponibilidad » de estas empresas aseguradoras , dejando la fluidez del tráfico en la A-7 a merced de factores externos a la Administración Pública y sin un plan de contingencia estatal . Los datos desglosados por el Gobierno son contundentes y confirman la parálisis. Al margen del colapso del 5 de noviembre, se reconocen otros episodios graves en fechas muy próximas: el 30 de octubre las colas se extendieron desde las 6:41 hasta las 11:13 horas; y el 11 de noviembre, desde las 7:05 hasta las 12:00 del mediodía. En total, el Ejecutivo asume que, en apenas cinco días analizados entre finales de octubre y mediados de noviembre (días 30 de octubre, y 5, 10, 11 y 12 de noviembre), los malagueños soportaron un acumulado de casi 22 horas de retenciones . La portavoz provincial del PP de Málaga, Elisa Pérez de Siles, ha calificado esta respuesta de « incapacidad » manifiesta por parte del Gobierno de Sánchez para atajar un problema endémico. «No es de recibo que el Gobierno sanchista aboque a los malagueños a pasar casi 22 horas de atascos por averías en cinco días», ha denunciado la dirigente popular este domingo. Para Pérez de Siles, la contestación parlamentaria es la prueba definitiva de que Moncloa ha decidido desentenderse de los problemas de movilidad de una de las zonas más pujantes del país. «Llevamos siete años denunciando la situación y la única respuesta es admitir su inacción », ha subrayado. La actualidad ha vuelto a evidenciar la saturación de la infraestructura en el arranque de esta misma semana. Este lunes, la A-7 ha registrado nuevas retenciones kilométricas en sentido Cádiz debido al incendio de un camión de media carga a la altura de Torremolinos. El siniestro, ocurrido pasadas las 7.30 horas en el kilómetro 1.001, no ha dejado heridos, pero ha generado un tapón de hasta seis kilómetros que llegaba a Benalmádena. Pese a la movilización de Bomberos y Guardia Civil, el incidente y el posterior «efecto mirón» han vuelto a colapsar la vía durante la hora punta de la mañana. Desde el Partido Popular sostienen que este escenario no es inevitable y que el abandono responde a una decisión política . Pérez de Siles ha recordado que las instituciones locales, ante la pasividad estatal, han puesto sobre la mesa soluciones técnicas viables. Existe un informe técnico, impulsado por la Diputación de Málaga junto a los ayuntamientos de la capital y Rincón de la Victoria, que propone iniciativas urgentes por valor de 14 millones de euros para aliviar la congestión . «Para esto no hay dinero, pero sí que lo hay para contentar a sus socios independentistas », ha criticado la portavoz popular, contrastando la falta de inversión en infraestructuras malagueñas con las concesiones a otros territorios. «Somos un motor económico al que quieren echar el freno de mano, pero no lo vamos a consentir», ha advertido Pérez de Siles, denunciando el « desprecio » a Málaga . Ante esta falta de reacción, el PP mantiene activas campañas de recogida de firmas para exigir al Gobierno medidas de descongestión inmediata y la bonificación del peaje de la autopista de la Costa del Sol. Esta vía alternativa sigue siendo prohibitiva para muchos trabajadores, más aún tras haber subido sus tarifas por encima de la inflación desde el pasado 1 de enero , mientras la A-7 continúa sin protocolo específico , fiada a la suerte y a la grúa del seguro de turno.