La Primera Federación ha llegado este último fin de semana a la mitad de la competición. A partir de la próxima jornada las hojas que se vayan descontando del calendario irán acercando a Europa, Sabadell y Nástic de Tarragona a sus respectivos desenlaces de la temporada. Al paso por la evaluación de Enero, gracienses y arlequinados superan con éxito el parcial a diferencia del equipo tarraconense. Es imposible mejorar la mitad de liga que ha hecho el equipo de la Nova Creu Alta. Teniendo en cuenta que los arlequinados volvían a Primera Federación desde Segunda RFEF el listón de exigencia no se ubicaba ni de lejos en estar en los puestos de honor. Sin embargo, a base de constancia, el conjunto de Ferrán Costa ha sabido esperar el momento de colocarse líder de la competición con unos guarismos que prácticamente les garantizan como mal menor estar en la promoción de ascenso si no se sube directamente. El rendimiento de los arlequinados se explica en la fe que el equipo tiene en sus posibilidades. Con solo ocho goles en contra, la portería de Diego Fuoli es la menos perforada de la categoría. Pero además de Fuoli en Sabadell se está hablando esta temporada de otros activos como Astals o Urri. La otra gran virtud de este Sabadell es no haber perdido aquello que no se ha podido ganar. Así lo testimonian las diez victorias y ocho empates sumados en la liga. Solo el Nou Sardenya les vio doblar la rodilla en forma de derrota. Bajo el amparo de un Nou Sardenya respondiendo partido sí, partido también, lo del Europa sería de Matrícula de Honor si no fuera por el Sabadell. Los escapulados aterrizaron en la Primera Federación al igual que los vallesanos este verano. El rendimiento de un equipo históricamente anclado en la Tercera División resultaba una incógnita en la que los años de gloria en la década de los 20 del siglo pasado quedaban muy lejos, en los libros de historia. Pero el Europa ha tenido hasta la fecha el Nou Sardenya, un estadio donde es muy muy complicado sacar puntos. Trece meses de imbatibilidad en casa así lo certifica. Los escapulados se han provisto hasta la fecha de un fortín que van a perder sin embargo con el cambio de vuelta por ser de césped artificial. Esa es ahora la principal amenaza que se cierne sobre el equipo de Gracia, saber adaptarse a un entorno de césped natural como local. Al factor Nou Sardenya, para explicar la temporada del Europa hay que añadir el gran trabajo de otro entrenador llamado a cuotas de éxito como Aday Benítez. Tras su estela, nombres propios en el campo que están rindiendo a las mil maravillas. Es el caso de los hermanos Cano o Izan González, un pivote que no está pasando precisamente desapercibido y que va a tener “novias” a corto plazo. Una vez más puede no ser el año del ascenso del Nástic a Segunda División. La directiva del Nou Estadi buscó acelerar los plazos con el relevo en el banquillo a final de la pasada temporada. La llegada de Luis César en lugar de Dani Vidal estaba destinada a ser la piedra angular de un retorno al fútbol profesional de los grana. La experiencia del técnico en una nueva etapa en Tarragona debería haber tenido mayor peso específico. Ni fue el caso en la promoción, donde se escapó el ascenso en la eliminatoria contra la Real Sociedad B ni ha sido el caso en esta temporada donde el desgaste del entrenador en el banquillo le ha llevado a perder el cargo. La llegada de Cristóbal Parralo en su lugar supone la apuesta por un conocedor de la categoría al que de momento los resultados no le están acompañando. La última derrota contra el Teruel en casa deja a los tarraconenses más cerca del descenso que de la promoción y el técnico tiene trabajo por delante para reconducir el que está siendo un tránsito errático por el Nou Estadi.