El acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea (UE) ha puesto en pie de guerra a la agricultura. También a la alicantina. Y es que productos como los cítricos o los cereales, principalmente, van a tener que enfrentarse a una feroz competencia por parte de países latinoamericanos que no están sujetos a las mismas exigencias comunitarias y que, consecuentemente, producen más barato. También la ganadería se encuentra en una situación similar, con el factor añadido del uso de sustancias como el clembuterol. El aceite de oliva y el vino, por contra, podrían encontrarse ante una oportunidad para extender sus mercados al otro lado del charco.