El PSOE denuncia el desmantelamiento de Epremasa y la privatización de la gestión

El portavoz Esteban Morales reprocha a la Diputación de Córdoba la externalización tras el despido del director técnico El portavoz del Grupo Socialista en la Diputación de Córdoba, Esteban Morales, ha mostrado su más absoluta indignación y rechazo ante la reciente decisión del consejo de administración de la empresa pública provincial de gestión de residuos, Epremasa, de licitar un contrato de asesoramiento técnico general y especial por un valor estimado de 715.894,21 euros, una decisión que se produce tras una preocupante purga de profesionales de la casa, incluyendo al director técnico y al jefe de Recursos Humanos, lo que para el PSOE supone un “desmantelamiento premeditado” de la capacidad operativa de la empresa pública. Para Morales, resulta inadmisible que la justificación técnica para este gasto millonario sea la “carencia de medios necesarios” y la “imposibilidad de llevar a cabo las tareas con los medios actuales”, por lo que tilda de “burla a la ciudadanía cordobesa” que, tras prescindir de los máximos responsables técnicos de la entidad, el Gobierno provincial del PP pretenda justificar la externalización de funciones alegando que no hay personal cualificado. “Están vaciando de talento Epremasa para justificar la entrega de su gestión a empresas privadas”, denuncia. El pliego de condiciones revela que el contrato no es un apoyo puntual, sino que delega en manos privadas el núcleo estratégico de la empresa: La redacción de proyectos de ingeniería clave, como vasos de vertido y plantas de biorresiduos; la tramitación de autorizaciones ambientales ante organismos oficiales, y la gestión de subvenciones nacionales y europeas. “Estamos ante la privatización encubierta de la inteligencia de Epremasa”, señala el socialista, que critica que se vayan a gastar 269.813,91 euros sólo en costes laborales de un equipo externo, a lo que hay que sumar el beneficio industrial de la adjudicataria, un dinero público que “debería invertirse en reforzar la plantilla propia y no en engordar las cuentas de una consultora”. Un riesgo estratégico para la provincia El Grupo Socialista también cuestiona la decisión de no dividir el contrato en lotes, lo que concentra toda la responsabilidad en un único proveedor. Esta falta de división, justificada bajo una supuesta “uniformidad en la gestión”, genera una dependencia peligrosa y facilita que una sola empresa controle todos los procesos técnicos y normativos de la gestión de residuos en la provincia. Además, el contrato asigna la supervisión de este servicio externo a jefes de área internos, lo que demostraría que sí existe personal capaz en Epremasa, pero que el Gobierno de Salvador Fuentes prefiere relegarlos a tareas de vigilancia mientras el trabajo real lo hacen terceros a un coste mucho mayor para el erario público. Desde el Grupo Socialista se exige una rectificación inmediata y una explicación clara sobre por qué se ha despedido a profesionales de carrera para luego gastar casi tres cuartos de millón de euros en contratar esos mismos servicios fuera. “No se puede gestionar una empresa pública generando crisis internas para luego vender la solución a precio de oro”, ha concluido Esteban Morales.