El papel de los laicos, y en especial de los jóvenes, cobra cada vez más fuerza dentro de la Iglesia. Para analizar este fenómeno y conocer iniciativas que lo impulsan, el programa Ecclesia al Día de TRECE, presentado por Raquel Caldas, ha contado con la presencia de Joe Ceruti Torres, coordinador de LAB Madrid, sal de tu tierra. Este proyecto se presenta como una herramienta fundamental para formar a los jóvenes y ayudarles a encontrar su vocación de servicio dentro de la comunidad eclesial. Joe Ceruti Torres ha explicado que LAB Madrid es "una herramienta, un proyecto, que lo que busca es animar a los jóvenes a formarse y a encontrar su propia vocación de servicio dentro de la iglesia". Se trata de un itinerario formativo de dos años que comenzó su andadura hace apenas un curso. La convocatoria se lanza a finales del año académico a través de las redes sociales de Jóvenes Madrid y, de manera crucial, a través de los vicarios y párrocos. Este vínculo con las parroquias es esencial para el proyecto. "Una cosa que queremos es que sea un proyecto que esté muy vinculado con los responsables de pastoral de cada parroquia", ha señalado Ceruti. La idea no es que un joven se apunte por su cuenta, sino que "la iglesia le envía", ya sea su párroco o su responsable de jóvenes. Tras recibir las solicitudes, un equipo de doce personas entrevista a los candidatos para conocer sus motivaciones e intereses, realizando una selección que garantice un "trabajo con calidad" y evite la masificación. El coordinador de LAB Madrid cree firmemente que el joven, "si le das la oportunidad, tendrá protagonismo ahí a donde vaya y le impondrá su su vitalidad a aquello en lo que esté". Por ello, el proyecto busca romper el molde de que la formación de jóvenes es solo para trabajar con otros jóvenes. La meta es que se sientan corresponsables de la misión en todas las áreas: "habrá jóvenes en catequesis, habrá jóvenes en misión, habrá jóvenes en Cáritas", ha afirmado. Según Ceruti, el mensaje de los últimos papas ha sido clave: "Un joven que se siente invitado a donar sus dones a la iglesia, lo va a hacer siempre". Esta nueva dinámica se basa en la confianza. El coordinador del proyecto ha destacado la importancia de que "el joven sepa que aquello que se le ha confiado depende exclusivamente de él", sin sentirse constantemente cuestionado. Se trata de un cambio de paradigma, pasando de la tutela al acompañamiento, una idea que ha ganado fuerza desde el Sínodo de los Jóvenes de 2018. Es un proceso en el que "vamos compenetrándonos", ha añadido Ceruti, recordando las palabras del Papa Francisco en la JMJ de Río: "No balconeen la vida, métanse en la vida, transformen las estructuras", un llamado a la acción que sigue vigente. En el plató de 'Ecclesia al Día' también se ha abordado el llamado "giro católico" en la cultura popular, con figuras como Rosalía o Cercas explorando temas de fe. Desde LAB Madrid, lo interpretan como una señal de que "la sed de la que se está hablando ahora probablemente nunca dejó de existir". Según Ceruti, las nuevas generaciones, más libres de condicionamientos ideológicos, pueden ahora ponerle nombre a ese deseo de trascendencia que siempre ha estado presente. Sin embargo, Ceruti ha advertido contra cualquier "triunfalismo". El hecho de que la fe ocupe un espacio en la cultura de masas no resta urgencia a la misión de la Iglesia. Al contrario, "el anuncio del evangelio sigue siendo necesario, tal vez aún más necesario todavía para no licuar tampoco la grandeza del anuncio que que hemos conocido". Esta apertura cultural es una ayuda, "no es un entorpecimiento", que permite al joven no sentirse mal por reconocerse creyente, pero no sustituye la labor evangelizadora. Finalmente, al ser preguntado por las áreas que más interesan a los participantes, Joe Ceruti ha revelado que el curso con más demanda ha sido el de Sagrada Escritura, seguido por el de catequética pastoral. Pero la mayor riqueza del proyecto, ha concluido, es su diversidad. En él confluyen jóvenes de toda la Diócesis de Madrid, de parroquias grandes y pequeñas, de distintas realidades socioeconómicas, incluyendo jóvenes inmigrantes, de movimientos y de órdenes religiosas. "Tenemos una muestra de la riqueza de la diócesis de Madrid, que eso siempre es bueno", ha celebrado.