Hace más de un año el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba una guía del Ministerio de Sanidad por la que se otorgaba a las enfermeras la capacidad de tratar las infecciones de orina en mujeres mayores de 14 años, incluida la prescripción del antibiótico necesario. Pero los médicos, contrarios a esa norma, la recurrieron. Y ahora la Audiencia Nacional ha decidido suspender cautelarmente esa guía hasta que haya una sentencia firme del recurso que interpuso la Organización Médica Colegial (OMC). Así, desde ahora y hasta que haya una sentencia firme las enfermeras tendrán que dejar de asumir esa nueva función por la que desde agosto de 2024 podían dar inicio al tratamiento, interrumpirlo temporalmente por causas justificadas como la aparición de efectos adversos o poner fin al mismo siempre y cuando no se tratara de casos que se considerasen complicados. «Con este auto se subraya que la rapidez o la conveniencia organizativa no pueden prevalecer sobre la garantía de una atención sanitaria basada en la formación y competencias legalmente atribuidas», destaca Tomás Cobo, presidente de la OMC, mediante un comunicado. Los médicos destacan que la Audiencia Nacional refuerza sus argumentos para garantizar la seguridad del paciente, así como la «adecuada» cualificación profesional para el diagnóstico y tratamiento. Prescribir es un acto médico , insiste la OMC, para el que se requiere una formación de seis años del grado de Medicina más los cuatro o cinco de especialidad. «Este auto no supone un cuestionamiento del papel esencial de la enfermería, profesión imprescindible y complementaria, sino una llamada a respetar el marco legal vigente y el principio de prudencia cuando se adoptan decisiones que afectan directamente a la salud de las personas«, prosigue Cobo. Cualquier cambio en las competencias que afecte a las distintas categorías de profesionales de la sanidad, apuntan los médicos, se deben basar «en una evaluación rigurosa, dialogada y sustentada en la evidencia científica y en la seguridad del paciente», aboga el presidente de los médicos, que defiende que la actuación de la OMC al recurrir la citada guía ha sido «responsable, proporcionada y orientada exclusivamente a la protección de los ciudadanos y a la calidad del sistema sanitario». La infección de orina es una de las afectaciones más frecuentes que se ven en la Atención Primaria. Se calcula que afecta al 50% de las mujeres al menos una vez en su vida y su incidencia aumenta con la edad, la comorbilidad y la institucionalización.