Rubina Aminian, de 23 años, personaliza las cotas dantescas del actual drama en Irán, una revolución que esconde historias de llanto. Aminian fue asesinada durante las últimas protestas de la semana pasada con un disparo en la cabeza, a quemarropa, a corta distancia y por la espalda. Medios internacionales como 'The Guardian' se han hecho eco y destacado el caso por ser ejemplar en esa lucha intestina entre la población y gobernantes y sus atláteres cegados por la intransigencia política y religiosa. Los grupos de derechos humanos han elevado el caso de la universitaria asesinada Rubina Aminian a emblema de la lucha en Irán contra la república islámica establecida desde 1979 por el ayatolá Ruhollah Jomeini que derrocó al Sha Mohammed Reza Pahlevi.