Cuidarnos y disfrutar no debe estar reñido si aprendemos a decidir mejor en cada contexto. Y es que mantener una alimentación saludable sin renunciar a la vida social es posible si priorizas la planificación y la flexibilidad. Los expertos en esto de los hábitos saludables y la nutrición aconsejan antes de salir a un restaurante revisar el menú y elegir opciones con verduras, legumbres, proteínas magras y métodos de cocción como plancha, horno o vapor. Compartir platos más calóricos y combinar una pizza o hamburguesa con una buena ensalada ayuda a comer de todo sin excederte. Beber agua como base y dejar el alcohol para una copa ocasional también marca la diferencia. En este contexto se pronuncia la nutricionista integrativa y deportiva Paloma Quintana , invitada en uno de los episodios del pódcast de Realfooding que está presentado por el tecnólogo de alimentos Carlos Ríos . «En España, cuando salimos lo hacemos para reunirnos, y esas reuniones casi siempre implican alcohol o comidas rápidas», dice Ríos durante la charla, en la que Quintana explica que no se trata de evitar esos eventos, sino de cambiar nuestra forma de afrontarlos. Según la divulgadora y creadora de contenido, existen tres actitudes inteligentes para disfrutar de la vida social sin perder el compromiso con nuestra salud. La primera opción, dijo la experta, es asumir que el objetivo de esos encuentros es social, no nutricional. «Cuando quedas con amigos a tomar unas cervezas, la finalidad no son tus hidratos y tus vitaminas de la cerveza», comentó. Para Quintana, el disfrute y la conexión emocional también son parte del bienestar. La segunda vía es acudir a los eventos de forma consciente, sin volverte un raro, un radical y un extremo eligiendo desde la coherencia personal. «No beber alcohol o no comer ciertas cosas no es extremismo ni un trastorno, es un compromiso contigo. No tienes que dar explicaciones», afirmó la nutricionista, que ahonda en que disfrutar del ambiente y mantener hábitos saludables no son posturas incompatibles , sino expresiones de autocuidado maduro. Por último, la experta propone una tercera forma de actuar en este tipo de eventos sociales: convertirse en un influencer del grupo , sin necesidad de seguidores. Esto implica normalizar las elecciones saludables y transmitirlas con naturalidad. «Yo me pido un agua con gas con lima y hierbabuena, o elijo el revuelto de espárragos en lugar de las bravas. No por fuerza de voluntad, sino porque me gusta más lo que me hace sentir bien», explicó. La especialista recordó que tener criterio propio en eventos sociales no solo mejora nuestra coherencia interna, sino que además puede inspirar a otros a cuestionar hábitos poco saludables.