El hombre acusado de matar a puñaladas a su pareja en Alcoy ha alegado que padece amnesia y que no recuerda nada de lo que ocurrió la noche del crimen. Motivo por el que se ha acogido a su derecho a no declarar en el juicio ante un jurado popular en el que se enfrenta a una petición de condena de 25 años de prisión. Tras el crimen, el hombre se arrojó por la ventana de la cocina desde un quinto piso a un patio de luces, donde cayó en un tejado de uralita. Durante varios meses estuvo en situación de coma inducido y su defensa, el abogado Enrique Botella, plantea que el crimen pudo haberse cometido por terceras personas. El letrado se ha mostrado crítico con la investigación policial, planteando que optaron por la "solución más fácil" y prejuzgaron sin hacer una investigación en profundidad de lo que realmente ocurrió aquella noche, dando por supuesto que el principal sospechoso no iba a sobrevivir a la caída. "Ni siquiera hay un examen de huellas de la vivienda", ha asegurado el letrado en su informe inicial ante el jurado, insistiendo en que en el caso "hay más elucubraciones que pruebas".