El Celta sacó provecho de la inestabilidad del Sevilla y, con un gol del penalti transformado por Marcos Alonso en el minuto 88 (0-1), mantiene su gran racha y se pone en plena pelea por los puestos europeos, todo lo contrario que su rival, que enlaza tres derrotas seguidas, dos de ellas consecutivas como local, y que se queda a tres puntos del descenso.