No era la primera vez que el Real Murcia caminaba sobre el fino filo de la navaja del concurso necesario. Ya hace un año jugó con fuego. Sin embargo, cuando el Málaga CF, acreedor del club, acudía este pasado mes de diciembre al juzgado Mercantil para solicitar la declaración de concurso necesario por insolvencia actual, el Real Murcia entraba en peligro real. Sin protección judicial, por un nuevo error de cálculo en la presentación del Plan de Reestructuración, y con los continuos incumplimientos en el pago a acreedores, el porcentaje de que el club cayera al abismo era elevado. Pero, como ha ido ocurriendo tantas veces a lo largo de las últimas dos décadas, el Real Murcia ha encontrado un ángel de la guarda en el Juzgado de lo Mercantil, y ese ángel de la guarda vuelve a llevar el nombre de María Dolores de las Heras.