La escena se produjo en plena Gran Vía de Cáceres, a pocos días de la Navidad. Eran alrededor de las nueve y media de la noche cuando dos agentes de la Policía Local, Chema Melchor y Andrés García, agentes del Grupo Especial de Seguridad (GES), patrullaban la zona y se encontraron con un grupo de personas visiblemente alteradas. En medio del tumulto, un hombre se encontraba sentado, pálido, con un dolor intenso en el pecho, el brazo y la espalda.