Cuando a Elisabeth González le preguntan cómo está el edificio de su casa más de un año después de la dana, suele contestar: “Igual que a los quince días”. Luego suele matizar: “Igual que a los quince días, sin el barro que nos ayudaron a sacar los voluntarios pero también sin el dinero del Consorcio”. Las ayudas del Consorcio de Compensación de Seguros que ha cobrado su comunidad de propietarios por el arrase del agua y el fango el 29-O han ido a parar a la empresa que se votó entre los propietarios que se encargara de la reconstrucción. Una compañía de fuera de la Comunitat Valenciana que se presentó cuando estaban “con el barro por las rodillas” y les dijo que se despreocuparan, que ellos se ocuparían de todo. Pero, aunque han cobrado más de 50.000 euros, no han hecho, un año después, prácticamente ninguno de los trabajos comprometidos.