El Hospital Macarena de Sevilla destaca la importancia de la detección precoz para mejorar el pronóstico y evolución de la depresión , una patología de alta prevalencia que, según la Organización Mundial de la Salud, afecta a más de dos millones de personas en España. Aunque su origen puede estar relacionado con factores genéticos o condicionantes externos, la evidencia clínica demuestra que el pronóstico, el curso y la evolución de la enfermedad mejoran de forma significativa cuando se detecta de manera precoz , remarca el centro hospitalario en un comunicado. Los profesionales de la Unidad de Hospitalización de Salud Mental del Hospital Universitario Virgen Macarena, centro dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, atienden de forma habitual a pacientes con episodios depresivos agudos. Cada año, más de 300 personas requieren ingreso hospitalario en esta unidad por esta patología, «que va más allá de los síntomas clínicos y repercute de forma directa en todas las esferas de la vida de la persona afectada, como el ámbito laboral, las relaciones personales o la vida social». Los especialistas insisten en la importancia de solicitar ayuda profesional en las fases iniciales del trastorno. En este sentido, señalan que «cuanto mayor es la demora en el inicio del tratamiento, más compleja resulta su recuperación». La intervención temprana permite acceder antes a recursos terapéuticos eficaces y mejora de forma notable la evolución clínica. La detección precoz facilita, además, un mejor control de la sintomatología asociada a la depresión , que puede manifestarse en forma de apatía, desinterés, agotamiento persistente, aislamiento social o abandono del autocuidado, entre otros signos. Los profesionales del Macarena explican que existen determinados rasgos de personalidad que pueden aumentar la vulnerabilidad frente a este trastorno, como perfiles impulsivos y desorganizados o, por el contrario, personas excesivamente rígidas, perfeccionistas y autoexigentes. En todos los casos, subrayan «la necesidad de romper el estigma, favorecer la concienciación social y promover el acceso temprano a la atención especializada como elementos clave para mejorar la salud mental de la población«.