La 'droga zombie' y el fentanilo entran en la cárcel de Huelva camuflados en simples cartas

La entrada de papeles impregnados con sustancias de alta peligrosidad ha disparado todas las alarmas en la prisión de Huelva, donde los funcionarios llevan más de un año detectando intoxicaciones graves y brotes psicóticos entre los internos. Los análisis realizados a estos “papelillos tóxicos”, según ha confirmado en COPE Huelva Borja Oliveira, delegado sindical de ACAIP, han revelado la presencia de cannabis sintético (conocido como Spice o K2) y, en algunos casos, restos de fentanilo. Aunque en el centro penitenciario onubense no se han registrado fallecimientos, la situación es de máxima gravedad, sobre todo por el precedente de las cárceles de Cádiz, donde varios reclusos han muerto por sobredosis presuntamente vinculadas al fentanilo. “Hace ya más de un año que venimos observando que los internos consumen una sustancia que les sienta fatal, les provoca brotes psicóticos y los pone muy mal”, ha explicado Oliveira. Estas sustancias llegan a la prisión impregnadas en simples hojas de papel, una técnica que hace casi imposible su detección. “Puede ser cualquier trozo de papel, una carta, un cuaderno o un libro. Es muy difícil de localizar”, ha señalado el delegado de ACAIP. Los internos fuman estos papelillos mezclados con tabaco, muchas veces sin ser conscientes de la droga que consumen. “Ni ellos mismos saben lo que se están tomando”, ha insistido Oliveira. Cuando los funcionarios detectan un comportamiento anómalo o localizan un papel sospechoso, este es requisado para su análisis. Las pruebas confirman en la mayoría de casos la presencia de Spice o K2/K9, una droga sintética con efectos mucho más potentes que el cannabis tradicional que puede provocar episodios de extrema agresividad, paranoia y pérdida de conciencia. Lo más alarmante, según las fuentes sindicales, es que varios análisis también han detectado restos de fentanilo, un opioide sintético 100 veces más potente que la morfina y responsable de una epidemia de muertes en Estados Unidos y Canadá. “Que aparezca, aunque sea en pequeñas cantidades, en papelillos dentro de prisión es motivo de máxima alarma”, advierten desde ACAIP. La combinación de cannabis sintético con otros fármacos multiplica el riesgo de sobredosis y muerte súbita. En la prisión de Huelva ya se han producido traslados urgentes al hospital por intoxicaciones severas. “Ha habido internos con brotes psicóticos que han tenido que ser llevados al hospital, poniéndose muy mal. Fallecimientos, que yo sepa, no ha habido”, ha aclarado Oliveira. Una de las principales vías de entrada de la droga es el correo postal, protegido por el derecho a la comunicación. “Hay cientos de cartas diarias y no se pueden intervenir sin orden judicial. ¿Cómo sabes cuál sí y cuál no? Es muy complicado”, ha lamentado el delegado sindical. Esto convierte a los papelillos en un método eficaz para introducir drogas, ya que no desprenden olor y son fáciles de ocultar. Desde ACAIP denuncian también la falta de formación específica de los funcionarios para actuar ante estas situaciones. “La formación es mínima. Lo único que podemos hacer es intentar llevar al interno lo más rápido posible a los servicios médicos”, ha reconocido Oliveira. Los sindicatos advierten que lo ocurrido en Huelva no es un caso aislado y reclaman más medios y protocolos claros. La advertencia es clara: “Lo que ha pasado en Cádiz puede pasar aquí si no se actúa a tiempo”. La detección de Spice y fentanilo en las cárceles españolas confirma una nueva y peligrosa amenaza, que evidencia que estas sustancias ya circulan en la calle.