El aventurero Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo, sobrino de mítico Miguel de la Quadra-Salcedo, el fundador del programa de aventuras “Ruta Quetzal”, ha viajado hasta el antiguo Sáhara Español para conocer de primera mano uno de los más de 2.600 proyectos que la Infancia Misionera tiene en todo el mundo. En concreto, ha visitado el centro de discapacitados de Dajla, liderado por el misionero Mario León Dorado, donde se atiende a 80 jóvenes con diversas necesidades para "sacar el potencial máximo a esa calidad de vida". Aldaz de la Quadra-Salcedo, que ha podido convivir con el padre Mario León, ha calificado la labor de estas personas como una "auténtica maravilla". Ha destacado que los misioneros ayudan y acompañan sin importar la procedencia o la fe de las personas: "no preguntan quién eres, qué religión tienes, qué es lo que haces, no, ayudar y transmitir esa misión del evangelio". Para el aventurero, la experiencia ha sido una confirmación de la entrega de los misioneros, a los que califica como "auténticos héroes anónimos". Según sus palabras, "hay un dicho de un Navarro amigo nuestro, que era, lo que ven tus ojos, o creer o reventar, y eso es así, o sea, no hay marketing real, y es una maravilla de esperanza". El centro de Dajla es un ejemplo de los proyectos financiados por la jornada de la Infancia Misionera, un programa donde niños y jóvenes de parroquias de todo el mundo recaudan fondos para apoyar miles de iniciativas. Telmo ha subrayado la importancia de España en esta labor, recordando que los niños españoles son los que más recaudan. Telmo Aldaz no duda en afirmar que España es "la superpotencia mundial de misioneros". Ha explicado que "siempre que te encuentres en cualquier sitio perdido, hay un misionero español". Para él, la palabra clave que define su labor es "acompañar", que significa estar presente a pesar de las dificultades, las enfermedades o las guerras.