El Papa León XIV (Robert Prevost) posee un vínculo directo con la diócesis de Tui-Vigo, específicamente con la parroquia de San Salvador de Torneiros, en el municipio de O Porriño. Este hallazgo histórico ha sido recientemente publicado por D. Avelino Bouzón Gallego, canónigo archivero de la catedral de Tui, en la hoja parroquial de S. Bartolomeu de Rebordáns. La investigación se originó tras la lectura de la obra BIOGRAFÍA DE LEÓN XIV. El Papa agustino, peregrino hacia Dios, escrita por Rafael Lazcano. En dicho texto, el autor menciona que los antepasados del Papa por línea materna, concretamente los padres de un ancestro llamado Francisco, eran naturales de Porriño y se casaron en La Habana en el año 1677. Tras analizar los libros parroquiales, D. Avelino Bouzón centró su búsqueda en San Salvador de Torneiros, cuyos registros datan de inicios de 1600. Allí localizó el asentamiento de bautismo de Benito Bastos Lorenzo, fechado el 1 de diciembre de 1639. Benito era hijo de Benito de Bastos do Lago y María Lorenzo Pérez, quienes contrajeron matrimonio el 8 de septiembre de 1635. De acuerdo con el estudio genealógico, Benito de Bastos Lorenzo es el sexto trastatarabuelo del Papa León XIV, lo que sitúa al pontífice en la novena generación de esta línea familiar. El registro original del bautismo, firmado por el cura Juan Fernandes Parada, identifica a Benito como vecino de la zona y detalla el parentesco espiritual contraído con sus padrinos. La historia de esta familia refleja el fenómeno migratorio de la época. Se estima que Benito de Bastos emigró a Cuba alrededor de los 25 años, en un momento en que la isla era una colonia española en plena transición. Posteriormente, muchos de estos emigrantes gallegos y sus descendientes se desplazaron hacia México y los Estados Unidos, país de origen del actual Papa, cuyos padres fueron Louis Marius Prevost y Mildred Agnes Martínez. Este descubrimiento no solo aporta un dato biográfico relevante sobre León XIV, sino que refuerza la histórica conexión entre Galicia y la Santa Sede a través de los siglos. Para comprender mejor este hallazgo, podemos imaginar la genealogía como un río inmenso: aunque las aguas que vemos hoy en Roma parecen lejanas, su origen se encuentra en pequeños manantiales situados en las tierras de Torneiros, que fluyeron a través del tiempo y los océanos hasta conformar la figura del actual pontífice.