La decisión de aprobar un decreto con la bonificación íntegra del IRPF para los caseros que prorroguen los contratos sin subidas de precios está tomada y no hay vuelta atrás. Pese a la oposición frontal de Sumar, además de los socios del arco izquierdo del Congreso, que reclaman una prórroga obligatoria, en lugar de voluntaria y basada en incentivos fiscales, fuentes de Moncloa avanzan que no recularán. Se llevará al Consejo de Ministros aunque sigua sin haber acuerdo previo en el seno de la coalición.