Estar bien informados sobre la gripe y la vacunación: el mejor seguro de salud

«La gripe no es un resfriado. En personas de riesgo se asocia a diversas complicaciones, algunas de ellas graves o que suponen un deterioro de enfermedades previas. La vacunación es la medida más efectiva para reducir el riesgo de estas complicaciones». Así subraya el doctor Antoni Trilla (Hospital Clínic Facultat de Medicina i Ciències de la Salut – UB) la importancia de vacunarse para prevenir la gripe. Enfermedad cuya temporada, como señala el especialista: «Se ha adelantado en España y en buena parte de Europa viene marcada, por un adelanto en el tiempo y, especialmente, por un elevado número de ejemplos, que a su vez comporta una mayor presión sobre el sistema sanitario (urgencias, atención primaria y hospitales) que está cerca de la saturación en muchos casos. Por ello, cada otoño-invierno, el Ministerio de Sanidad recomienda que determinados grupos poblacionales se vacunen de la gripe. Entre ellos, los mayores de 65 años, las embarazadas, las personas con enfermedades crónicas y, desde hace un par de temporadas, también las personas de 60 a 64 años… sin embargo, una significativa parte de este último grupo (un 65%), no se vacunó el año anterior, de acuerdo con datos del Gripómetro, un estudio demográfico de Sanofi que monitoriza la evolución de las coberturas de vacunación de la gripe en distintos grupos poblacionales. Entre los motivos de la resistencia a la vacunación de este grupo, se combinan factores como la consideración de que la gripe supone un riesgo leve para la salud y que ser «personas sanas activas, no personas mayores» les hace ser menos vulnerables a una enfermedad que, en realidad, no depende tanto de nuestro estado físico como del funcionamiento del sistema inmunitario. Vacunarse supone, por lo tanto, un hábito saludable, que permite mantener la salud, la autonomía y la calidad de vida a medida que cumplimos años. No se trata solo de vivir más, sino de vivir mejor, conservando la vitalidad física y mental, y reduciendo el riesgo de enfermedades que puedan limitar la independencia. «La vacuna (ratifica el doctor) evita un porcentaje elevado de casos graves y complicaciones, ingresos hospitalarios y fallecimientos. Para la población de más de 60-65 años (el grupo más numeroso) y para el resto de los grupos de alto riesgo es esencial recordar los beneficios de esta vacunación. Además, España ha contribuido significativamente (estudios FLUNITY-HD y GALFLU, publicados en revistas científicas de gran prestigio internacional) a demostrar que con vacunas antigripales de alta dosis se reducen significativamente las hospitalizaciones por gripe, por neumonía y por otras enfermedades del corazón y respiratorias». En esa referencia 'a partir de 60 años', el organismo comienza a experimentar la inmunosenescencia (incluso en personas que gozan de excelente salud): una pérdida gradual de la capacidad de las defensas para responder a infecciones. Un cambio silencioso que aumenta la probabilidad de que la gripe cause complicaciones graves, desde neumonía hasta problemas cardiovasculares, y ante el que conviene tener en cuenta las siguientes consideraciones. Es una enfermedad altamente contagiosa que se propaga fácilmente a través del aire cuando alguien infectado tose o estornuda. Su gravedad es, a menudo, subestimada, pero la realidad es que puede causar estragos en los principales órganos y sistemas (es una de las infecciones más comunes y con altas tasas de mortalidad y morbilidad), con complicaciones como la neumonía (la gripe multiplica su riesgo por 100), pero también se asocia con otras complicaciones de tipo cardiovascular, problemas renales, aumentos de eventos glucémicos anormales, etc. En España, se calcula que entre 3.000 y 6.000 personas mueren cada año por problemas asociados a la gripe (los pacientes mayores de 65 años representan casi el 75% de los casos graves en pacientes hospitalizados de gripe confirmada y el 76% de las defunciones por gripe). Los datos de un estudio sobre la carga de la gripe llevado a cabo entre 2015 y 2020 revelan que la gripe causó 29.000 hospitalizaciones, 2.200 ingresos en UCI y 1.600 muertes cada temporada. El estudio BARI revela (datos recogidos durante 10 años,) que el coste medio directo asociado a hospitalizaciones por gripe en España ascendería a 45.7M€ anuales. Según el Consejo Europeo, la vacunación representa una de las herramientas de Salud Pública más eficaces y coste-efectivas, por su capacidad para prevenir la infección y por su impacto en la reducción de casos graves, hospitalizaciones, ingresos en UCI y riesgo de fallecimiento. Entre mayores de 40 años sin antecedentes, y en los días posteriores a sufrir una infección por gripe, la gripe multiplica x10 el riesgo de infarto de miocardio y x8 el de accidente cerebrovascular. Y puede empeorar los síntomas de otras enfermedades crónicas y conducir a la hospitalización, la pérdida de independencia para realizar actividades básicas e incluso la muerte, especialmente en grupos vulnerables como los mayores de 60 años. Las evidencias subrayan la importancia de la vacuna para la gripe, y también resaltan su rol en la protección frente a complicaciones graves, como los problemas cardiovasculares tales como infarto de miocardio o ictus, entre otros. Datos del sistema de vigilancia de la gripe en España corroboran que la vacunación antigripal en mayores de 65 años logró prevenir un 26% de las hospitalizaciones, un 40% de los ingresos en UCI y un 37% de las muertes atribuibles a la gripe durante la temporada 2019-2020. Un estudio elaborado por investigadores españoles y publicado en 'Neurology' reveló que la vacuna antigripal se asoció con una reducción del riesgo de sufrir un ictus del 12% en un año. Y en un análisis del 'Journal of the American Heart Association', el mismo equipo señaló que la vacuna también se asoció con una disminución del riesgo de infarto de miocardio en mayores de 60. Las autoridades sanitarias recomiendan la vacunación en los siguientes grupos poblacionales: -Mayores de 60 años. Desde hace tres temporadas, el grupo de personas de 60 a 64 años forma parte de la población diana para la vacunación frente a la gripe (anteriormente la recomendación empezaba a los 65 años). -Embarazadas -Niños de 6 meses a 5 años. -Personas con condiciones de riesgo, incluyendo la diabetes, las enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, la inmunosupresión o el cáncer, entre otros casos específicos. -También se recomienda a los profesionales sanitarios y sociosanitarios. Un escenario, sin duda, de interés general, ante el que la sociedad debe estar cada vez más y mejor informada, como concluye el doctor Trilla: «Nos vacunamos menos de lo recomendado. Si entre todos aumentamos esta cobertura de vacunación, la temporada de gripe sería menos difícil y más llevadera para todos».