La Universidad de Salamanca se erige como faro jurídico mundial

La Universidad de Salamanca ha inaugurado la 56ª edición de los Cursos de Especialización en Derecho, que durante dos semanas congregarán a más de 260 expertos iberoamericanos. Este dato supone un incremento de matrícula del 41% respecto a la edición de 2025, consolidando a la USAL como un punto de encuentro clave del pensamiento jurídico internacional. El rector, Juan Manuel Corchado, ha presidido la apertura del foro, destacando “el valor estratégico de estos cursos, en una edición que ha crecido de manera notable”. Según Corchado, su éxito reside en la “combinación de continuidad y renovación, tradición y adaptación”, abordando desde campos tradicionales hasta nuevos desafíos como el impacto de la Inteligencia Artificial en el ámbito jurídico. La conferencia inaugural ha corrido a cargo de Carlos Castresana, fiscal del Tribunal de Cuentas, bajo el título “Observancia del principio de legalidad penal nacional e internacional. Crímenes internacionales, corrupción y crimen organizado”. Castresana, uno de los juristas españoles con mayor proyección internacional, ha abordado cuestiones de máxima actualidad. Durante su intervención, ha reclamado una vuelta a la legalidad, ya que, en sus palabras, “de la vigencia y el efectivo respeto de las normas depende la convivencia. Si nos apartamos del derecho, abrimos el terreno de la violencia y la corrupción”. En el acto, el rector de la USAL ha recalcado que los cursos no son solo un espacio de formación, sino “un lugar de encuentro para el intercambio de ideas”, donde el conocimiento se enriquece con el diálogo entre profesionales de distintas tradiciones. “En un mundo atravesado por nuevas formas de poder, el poder del estudio del Derecho implica hoy una responsabilidad intelectual que no podemos eludir”, ha advertido. En una edición de los Cursos de Especialización en Derecho que coincide con el V centenario de la Escuela de Salamanca, Corchado no ha dejado pasar la ocasión para constatar que la semilla plantada por Francisco de Vitoria mantiene “vivos los principios que siguen orientando nuestra forma de entender el derecho, la justicia y los derechos humanos”, fruto de una tradición intelectual que cambió la historia del pensamiento jurídico y que, ocho siglos después, avalan a la institución de enseñanza superior más antigua en lengua española como un espacio de diálogo constante entre tradición y modernidad, que se renueva y se proyecta hacia el futuro.