Incluso en los fracasos se pueden extraer valiosas lecciones. La gallega UARX Space vivió ayer una sensación agridulce al tener el único componente de la misión PSLV-C62 que funcionó tras la «anomalía crítica» que le impidió alcanzar la órbita prevista. El lanzamiento desde el Centro Espacial Satish Dhawan, situado en la isla de Shriharikota al sudeste del país, fracasó tras 6 minutos y 20 segundos durante una fase de las combustión. Sin embargo, en ese proceso el sistema de separación SAU&RON «funcionó de forma normal durante todo el ascenso».