Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, un predio en la alcaldía Cuajimalpa, de la Ciudad de México, despertó el interés de ciudadanos y colectivos que luchan por el bienestar de los animales.Ahí, en un terreno sobre la carretera México-Toluca, las autoridades desplegaron operativos de seguridad que culminaron con el desalojo del Refugio Franciscano, un albergue que tenía bajo su cuidado a 936 ejemplares, incluidos perros y gatos.La particularidad de esta historia recae en el hecho de las exigencias y esfuerzos por proteger a los animales han ocurrido a la par de una disputa de carácter civil por la ocupación del predio, localizado en la colonia Lomas de Vista Hermosa.Pero, ¿cuál es la historia del Refugio Franciscano y cuáles son los detalles que se conocen sobre los animales que estaban bajo su cuidado? En MILENIO te contamos.De la diplomacia al activismo: los orígenes del Refugio FranciscanoLa historia del Refugio Franciscano comenzó a escribirse en la década de los setenta de la mano de Ita Osorno, una mujer considerada por activistas como pionera en la lucha por proteger a los animales en la Ciudad de México.En su sitio web oficial, el albergue expone que se constituyó como asociación civil en diciembre de 1977. Para ese entonces, Ita y su esposo Arturo Osorno recién habían llegado a la capital, luego de años viviendo en distintos países debido a las labores de él como representante diplomático de México.Desde Bélgica, Arturo e Ita Osorno arribaron a la Ciudad de México acompañados de tres perros y se toparon con un escenario que, para ellos, resultaba inédito: calles repletas de canes enfermos, atropellados o desnutridos que dependían de la caridad humana para alimentarse.Su asombro y vocación por ayudar a los animales de la capital los llevó a descubrir la existencia de las "perreras" y de las condiciones a las que se enfrentaban los desprotegidos canes que terminaban ahí."Juramos combatirlo hasta el límite de nuestras fuerzas y recursos, o al menos no permitirlo sobre los perros encontrados a nuestro paso", se puede leer en un mensaje escrito en primera persona por la fundadora del Refugio Franciscano.El activismo del matrimonio se materializó, inicialmente, en una estancia con capacidad para 100 perros que tenía entre sus principios básicos no matar a los animales y tampoco permitir nacimientos. "Establecimos, por primera vez en México, la práctica masiva y gratuita de esterilización en el refugio", se advierte en la página oficial de la asociación.¿Cómo llegó al Refugio Franciscano al predio de Cuajimalpa?Aunque se desconoce la fecha exacta en que el Refugio Franciscano se estableció en el terreno de Lomas de Vista Hermosa, un texto del periodista Ricardo Raphael, publicado en MILENIO, señala que Ita Osorno fue amiga del filántropo Alejandro Haghenbeck, un millonario reconocido igualmente por su amor hacia los animales.En una versión pública del testamento de Antonio Haghenbeck, fechada en enero de 1991, quedó registrado su deseo de que todos los bienes de su institución privada, la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, fueran aprovechados para "la ayuda en general de la fauna de la República Mexicana".En la octava cláusula de su testamento, Antonio Haghenbeck mencionó al Refugio Franciscano como una de las asociaciones civiles beneficiadas por un contrato de comodato para utilizar un predio de su propiedad ubicado en el kilómetro 17.3 de la carretera México-Toluca.La asociación tendría permitido ocupar el terreno siempre y cuando mantuviera su funcionamiento exclusivo como "asilo de animales con fines de ayuda y protección a éstos". En caso de registrarse algún cambio en el objetivo del refugio, se estableció que el predio podría ser entregado "a otra u otras instituciones similares".El 30 de enero de 2010, después de más de tres décadas al frente del Refugio Franciscano, Ita Osorno falleció. "Descansa en paz, reina de los animales, que la única manera que alguno de nosotros abandone tu legado, será porque nos estaremos reuniendo contigo", pudo leerse en un mensaje conjunto de voluntarios, empleados y miembros del patronato del albergue.En abril de 2022, durante una visita de autoridades de la alcaldía Cuajimalpa y médicos veterinarios, se acreditó que el Refugio Franciscano tenía bajo su cuidado a mil 492 perros y 36 gatos. A raíz de dicha inspección, se resolvió que el albergue operaba en condiciones favorables.¿Qué ha señalado el Gobierno de la CdMx?El 6 de enero de 2026, elementos de seguridad de la Ciudad de México desplegaron un operativo en el predio de la carretera México-Toluca en atención a múltiples denuncias por presuntos actos de maltrato y crueldad animal.Durante una conferencia ofrecida al día siguiente, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina citó una serie de peritajes con los que se acreditaron daños a por lo menos 759 perros y 39 gatos que estaban en el Refugio Franciscano, por lo que el terreno fue desalojado.En su momento, representantes del albergue acusaron que el desalojo podría estar relacionado con un intento de la Fundación para retomar el control del predio y otorgarlo en beneficio de un proyecto inmobiliario. No obstante, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, sostuvo el 12 de enero que su administración "no otorgará ninguna autorización para que este predio se destine a desarrollo inmobiliario"."Los perros rescatados se encuentran bien atendidos, están siendo correctamente alimentados, reciben atención médica, están en proceso de vacunación, se encuentran en espacios seguros y bajo cuidados permanentes, conrutinas de atención y bienestar que antes no tenían", sostuvo Clara Brugada al hablar sobre el estado de los animales rescatados en días previos.César Cravioto Romero, secretario de Gobierno de la Ciudad de México, acusó que en medio del conflicto por la ocupación del predio "ninguna de las partes puso en el centro el interés del bienestar animal".BM.