A Conor Gallagher y Giacomo Raspadori les quedan unas horas como jugadores del Atlético de Madrid. Inglés e italiano no viajaron con el resto del equipo a La Coruña para enfrentarse al Deportivo en los octavos de final de la Copa, situación que ha evidenciado que ambos están en la rampa de salida. El centrocampista de 25 años, que llegó al Metropolitano en verano de 2024 procedente del Chelsea , nunca ha conseguido hacerse un hueco en el once titular de Simeone y, desde hace meses, son muchos los equipos de su país natal que han monitorizado su situación. Los rumores indican que finalmente será el Tottenham el que se ha impuesto en la carrera y pagará una cifra cercana a los 40 millones de euros para llevarse a Gallagher , montante similar al que pusieron los colchoneros para hacerse con sus servicios hace un año y medio. El caso de Raspadori , también de 25, deja en peor lugar a la dirección deportiva. El delantero italiano llegó en el último mercado estival para paliar la baja de Ángel Correa . Sin embargo, hasta la fecha, solo ha disputado 12 encuentros entre todas las competiciones, tres de ellos como titular, en los que ha registrado dos goles y dos asistencias. Números pobres que han obligado al Atlético a aceptar una oferta de la Atalanta de unos 25 millones, cinco más de lo que se pagó por el delantero en hace unos meses desde el Nápoles . Con la plantilla aligerada, está por ver qué se inventa Mateu Alemany , flamante director deportivo del Atlético y que ya ha indicado en varias apariciones públicas que le sigue el rastro a diferentes jugadores. Visto cómo han competido los chicos de Simeone en la primera parte de la temporada, parece que los refuerzos son necesarios.