Los nuevos radares fijos en Santiago enfrentan a Gobierno local y oposición: ¿Más seguridad vial o afán recaudatorio?

Casi de rebote ha salido a la luz en estas últimas horas la intención del Gobierno local de Santiago de Compostela de instalar dos nuevos radares fijos y un nuevo sistema de foto-rojo en estos próximos meses, después de que el concejal de Facenda, Manuel César, durante la presentación del borrador de presupuestos municipales para este 2026, desvelara que la partida de ingresos por mutas y sanciones de tráfico previstas para este 2026 se eleva a los 5,6 millones de euros. Una cifra que casi multiplica por dos la cantidad de dinero que las arcas municipales ingresan cada año por estas infracciones, lo que llevaba a la prensa a preguntar al propio edil de hacienda cómo se iba a producir ese incremento. A lo que, sin querer dar demasiadas explicaciones, Manuel César respondía que "a través de nuevos radares fijos y algún otro sistema más", en aras de incrementar la seguridad ciudadana "y sin ningún afán recaudatorio", Unas medidas que confirmaba en estas últimas horas  el concelleiro de Mobilidade, Xan Duro, desvelando en COPE Santiago la ubicación de los nuevos cinemómetros y del sistema de detección de infractores que se salten los semáforos en rojo en tres puntos distintos de la ciudad. Lo ha hecho subrayando que el fin último de estas medidas es disuasorio y no recaudatorio, avanzando que uno de los nuevos radares se instalará en el túnel del Hórreo dirección Conxo, de manera que habrá un dispositivo en cada sentido para asegurar que se modera la velocidad en un punto considerado complejo. El segundo radar se ubicará en la zona del Restollal, entrada a la ciudad con hasta cuatro carriles de circulación y un barrio en expansión donde se han detectado velocidades muy elevadas. Y donde aunque ya existe un punto de instalación de radar, éste no es permanente ya que se rota con el de Conxo en la SC-20. Lo que permitiría que en ambos puntos los cinemómetros quedaran de forma fija y permanente. Finalmente, se instalará un sistema 'fotorrojo' en la Avenida de Lugo para sancionar a los vehículos que se salten los semáforos en rojo. Xan Duro ha insistido en que el objetivo de estas medidas es puramente disuasorio, "A pesar de que por ahí se dice que son recaudadoras", argumentando que los sistemas de control, per se, no multan ya que "si no hay infracción, pues evidentemente no hay multa". Preguntado por el enorme incremento de ingresos por sanciones que la instalación de estos sistemas de seguridad vial prevé para el actual ejercicio en el Concello de Santiago, Duro  ha previsto que, aunque el número de sanciones sea alto al principio, "este tienda a reducirse significativamente con el tiempo, como ha ocurrido con otras medidas similares." A pesar de la justificación para la mejora de la seguridad vial que esgrime el Gobierno de la ciudad, la oposición política en el Pazo de Raxoi ha arremetido duramente contra esta medida que no ha dudado en calificar como recaudatoria. Así, el portavoz del PP de Santiago, Borja Verea, ha sido el más duro al asegurar que el incremento en los ingresos previstos por sanciones de tráfico para este 2026 es para "pagar la fiesta y el despilfarro" del Ayuntamiento. Indicando que si esta decisión "no tuviese afán recaudatorio" el Ayuntamiento "bajaría el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) en tres millones, que es lo que se suben las multas". Además de preguntarse que "Si no hay más atropellos ni accidentes ¿Por qué quieren poner más radares? Bueno, pues para sablear a la gente", Por su parte, la concejala del Grupo Municipal Socialista, Marta Abal, ha asegurado que instalar nuevos radares "no responde a una estrategia integral de seguridad viaria", sino a una política que "prioriza la sanción frente a la prevención y diseño seguro de las calles". "Primero el diseño de las calles; después, sesión inteligente de tráfico y acciones de concienciación; y por último, sanción en puntos conflictivos con datos públicos que justifiquen su necesidad", ha explicado la socialista. En este sentido, ha indicado que a día de hoy "no consta la existencia de un estudio público y actualizado que avale la colocación de estos dispositivos viarios" y que "Si existiese, exigimos que el Gobierno lo publicite".