El Gobierno quiere obligar a los medios a añadir «opiniones y valoraciones» en sus rectificaciones

El Gobierno quiere obligar a los medios de comunicación y a los ' influencers ' que cuenten con más de 100.000 seguidores a publicar rectificaciones a sus informaciones que no solo contengan los hechos, sino también las «opiniones» y «valoraciones» de quien realice la reclamación . Así lo ha anunciado el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños a la finalización del Consejo de ministros de este martes, en el que se compartieron los cambios en segunda vuelta en el anteproyecto de ley de derecho a la rectificación, anunciado a finales de 2024 y que está pendiente de pasar por el Congreso de los Diputados . «La rectificación se debe limitar a los hechos que se deban rectificar; que sean inexactos, que sean falsos o que no estén acreditados o contrastados. Pero, al hilo de un comentario del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), y siguiendo el criterio del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, también se podrán añadir, cuando deriven de la base fáctica de la rectificación, opiniones y valoraciones que no resulten excesivos y que sean pertinentes», ha señalado Bolaños a este respecto. Desde el Gobierno se señala que este cambio busca añadir contexto a las rectificaciones de la informaciones inexactas únicamente en los casos en los que sea necesario. Algo que, en principio, puede resultar «polémico», tal y como reconoce en conversación con ABC Miguel Ángel Noceda , presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). «Es un tema que debe ser estudiado jurídicamente, porque, al final, en una rectificación ya se recoge la opinión en sí misma de la persona que haya podido verse afectada», apunta el dirigente de FAPE, que está pendiente de que se compartan los cambios en el anteproyecto para poder «leer la letra pequeña». La intención que persigue el Ejecutivo es adaptar la ley de derecho a la rectificación, que data de 1984, a los tiempos actuales, en los que los creadores de redes sociales ya tienen un impacto similar, o hasta superior, al que pueden tener los medios tradicionales. Por eso, los creadores de contenido con más de 100.000 seguidores en una plataforma, o con 200.000 sumando todas sus redes sociales , tendrán la obligación de cumplir con el derecho a rectificación cuando compartan una información que pueda ser falsa. Exactamente igual a como lo vienen haciendo los medios tradicionales. De este modo, en caso de ser aprobada en el Congreso, los medios y los 'influencers' deberán establecer un mecanismo «accesible y visible» que permita enviar fácilmente una solicitud de rectificación. Esta, en el caso de la prensa, ya no tendrá que ir dirigida al director de la publicación, como era necesario hasta el momento, sino que será suficiente con que sea remitida directamente al medio. Además, a la hora de publicar una rectificación, los medios digitales deberán crear un nuevo enlace a la información original con una relevancia semejante a aquella con la que se publicó el contenido original que provocó la queja. Mientras tanto, los 'influencers' tendrán que compartirla junto con la información original en un lugar visible.