La Rioja está viviendo un momento dorado en materia turística. A falta de los datos de diciembre, en 2025 ya se han superado todos los récords de visitantes batidos en 2024. La región roza los 900.000 turistas, concretamente 881.000, consolidándose así como uno de los destinos más atractivos del país, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este éxito no solo se mide en número de visitas, sino que también se refleja en el aumento del gasto turístico y de las pernoctaciones hoteleras, con un crecimiento del 5% y del 13%, respectivamente, durante el último trimestre del año pasado. Además, el Aeropuerto de Agoncillo-Logroño también ha registrado cifras históricas, con más de 14.000 movimientos de aterrizajes y despegues y más de 22.600 pasajeros en 2025. El enoturismo continúa siendo la joya de la corona, con un impacto económico superior a los 200 millones de euros el año pasado. Sin embargo, la oferta turística de La Rioja va mucho más allá del vino. El turismo rural, el patrimonio cultural y la gastronomía completan una propuesta irresistible para los visitantes, como confirma Eva, una turista que ha pasado cinco días en la región. Su experiencia resume el atractivo riojano: "El pasear por las calles de los pueblos, el ambiente medieval, la gastronomía, todo". Para Virginia Borges, directora general de Turismo y Promoción Territorial, el secreto del éxito reside en ofrecer lo que el viajero actual busca: "una región en la que se come bien, se vive bien y con buenos paisajes". Aunque el objetivo de alcanzar el millón de turistas este año probablemente no se cumpla, Borges se ha mostrado prudente pero satisfecha. La directora general ha querido destacar el papel de los profesionales del sector: "Creo que de lo que hay que hablar también es del esfuerzo de todos esos profesionales que están detrás de la barra de un bar o de una cocina, y que están haciendo un buen trabajo para que el turismo genere riqueza en el territorio".