Trump aprovecha los datos positivos de inflación para volver a cargar contra la Fed e insultar a Powell

Los datos publicados este martes que apuntan a que la inflación se ha mantenido estable en diciembre en EE.UU. han llevado a Donald Trump a volver a presionar a la Reserva Federal (Fed) y a su presidente, Jerome Powell, en plena oleada de críticas que condenan su intromisión en la «independencia» de la institución. Como esperaban los analistas, la inflación a 12 meses en diciembre se mantuvo estable en 2,7%, un dato positivo para un año en el que los aranceles de Trump amenazaron la estabilidad de precios. Una cifra que lejos de calmar al presidente, lo ha envalentonado a pedir recortes significativos de tasas por parte de la Reserva Federal y llamar a su cabecilla «Jerome 'demasiado tarde' Powell», haciendo oídos sordos a sendos comunicados emitidos este lunes y martes por los expresidentes de la Fed y por los banqueros centrales más importantes en activo, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en los que se alude muy críticamente a las pretensiones de Trump de dictar la política monetaria. No es habitual que los banqueros centrales del mundo y de EE.UU. se unan para defender al presidente de la Fed. En el documento firmado por Lagarde y figuras como el español Pablo Hernández de Cos, actualmente al frente del Banco de Pagos Internacionales, se insiste en que «es fundamental preservar la independencia, con pleno respeto al estado de Derecho y la responsabilidad democrática». También defienden a Powell como «un colega respetado que goza de la más alta consideración por parte de todos los que han trabajado con él», en un momento en que las presiones e insultos por parte de Trump constantes en los últimos años ha tomado un cariz judicial tras la apertura de una investigación contra el organismo regulatorio por parte de la Fiscalía. Ninguna de estas consideraciones ha amedrentado al presidente de EE.UU., que ha continuado en su línea dialéctica de ataque a la Fed, una institución que se le rebela en manos de un dirigente al que el propio Trump nombró en 2017. Este lunes la Fiscalía del Distrito de Columbia, afín al magnate, ha abierto una investigación a la Fed por unas declaraciones del banquero en el Senado sobre los sobrecostes de una importante obra de remodelación en la sede de la Reserva en Washington. Un gesto que se considera una venganza contra Powell, cuyo mandato termina en mayo de este año. «La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije las tasas de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente», dijo Powell, quien restó importancia a la posible amenaza de una acusación penal por su testimonio o por el proyecto en sí. Trump ha mostrado en incontables ocasiones su preferencia por la bajada indiscriminada de tipos de interés, una función que corresponde exclusivamente a la Reserva Federal, el 'banco central' que se encarga de la política monetaria de EE.UU., y que debe tener en cuenta la coyuntura económica, la inflación, y una serie de factores vitales para velar por la estabilidad de precios y el crecimiento económico. A pesar de su efusiva celebración este martes, los datos de inflación anual están lejos del objetivo de la Fed marcado en el 2%.