El doctor de la República Centroafricana Cédric Ouanekpone recibirá el Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2025 el próximo 31 de enero en Madrid, en el marco del XXXVIII Encuentro África que en esta edición pone el foco en las migraciones y las consecuencias de la fuga de talentos en el continente. Coordinador médico del proyecto Mama Ti Fatima, Ouanekpone se especializó en nefrología en Estrasburgo para posteriormente regresar a República Centroafricana. Pronto asumió la dirección médica del Centro Nacional de Hemodiálisis de Bangui, construido en 2020, tras dos años sin funcionamiento por la ausencia de un especialista en este campo. Nacido el 8 de marzo de 1986, Cédric Ouanekpone fue bautizado cuando tenía dos años en Nuestra Señora de Fátima, una parroquia administrada por los Misioneros Combonianos en Bangui. Fue la propia parroquia quien acogió a niños que, como él, vivieron las revueltas de 1996 que obligaron al cierre de escuelas. Cuatro años más tarde, con catorce años, el hoy Premio Mundo Negro ingresa en el seminario menor de los Carmelitas. Quería ser religioso, pero tres años después salió atraído por la investigación científica. En el año 2012 Ouanekpone había concluido en la capital de República Centroafricana sus estudios de Medicina, aunque la rebelión de la Seleka retrasó la obtención de su título. Durante aquellos años de violencia extrema, el doctor atendió sanitariamente a ancianos y niños refugiados en la parroquia de Fátima por el sacerdote ugandés Moses Otii. Cédric Ouanekpone eligió la especialidad de Nefrología, una de las más exigentes, para salvar vidas en su país, donde tantas personas afectadas de insuficiencia renal morían de forma irremisible por falta de cuidados médicos especializados. Después de formarse en su país, continuó sus estudios en Senegal (tres años) y en Francia (uno más), para lo que recibió apoyo, entre otros, de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima. En la actualidad, su servicio en el Centro Nacional de Hemodiálisis de Bangui le permite recibir un sueldo de forma regular, pero guiado por su fe cristiana, Cédric nunca ha cejado en su compromiso social. La falta de servicios sanitarios de calidad le llevó a abanderar el proyecto del complejo médico Mama Ti Fatima, amparado por la Asociación Nuestra Señora de Fátima para el Desarrollo creada el 11 de julio de 2020. El carácter afable y comunicativo del galeno, pero sobre todo su gran capacidad de liderazgo y de trabajo en equipo, ha conseguido entusiasmar a otros jóvenes médicos y sanitarios que comparten su visión, lo que ha permitido que el complejo médico crezca enfrente de la parroquia.